Las “noches tropicales” en las que no se baja de los veintitantos grados, como las que nos esperan estos días en muchos puntos del país debido a la ola de calor, resultan muy nocivas para la salud. Hasta tal punto es así que pueden aumentar en casi un 10% la mortalidad por causas naturales, en especial entre la población con problemas debilitantes previos de tipo cardiovascular y respiratorio.

Así lo advierte un reciente estudio biometeorológico centrado en la población de Barcelona y alrededores que ha tenido en cuenta datos registrados entre los años 2003 y 2013(1). Para la obtención de los resultados se valoró tanto la intensidad de las temperaturas alcanzadas durante la noche como su duración -es decir, el número de horas que se permaneció por encima del umbral de 23º C-, y esos datos se evaluaron en relación a las estadísticas de muertes por diferentes causas ocurridas en ese mismo período.

De este modo se comprobó que la mortalidad por causas naturales aumenta hasta en un 9,2% cuando la temperatura no baja de los 23º C en toda la noche, registrándose unos datos similares en el caso de fallecimientos por causas cardiovasculares y algo mayores incluso en el caso de decesos por problemas respiratorios.

Y esa misma vinculación entre “estrés térmico” (el que sufre el organismo debido a las altas temperaturas) y muerte parece extenderse hasta dos días después de terminado el episodio de calor intenso.

Aunque el estudio se ha centrado en el área metropolitana de Barcelona, sus resultados son extrapolables a otras grandes ciudades y áreas urbanas, dado el efecto de “isla de calor” (los entornos con acumulación de asfalto y cemento refrescan mucho menos que las zonas rurales durante la noche).

Consejo de Salud en 1 Minuto: Para evitar el riesgo nocturno de las elevadas temperaturas, aquí le damos unos cuantos trucos para refrescar su casa de forma efectiva y mantenerla a una temperatura razonable pese al calor.

Recuerde que durante una ola de calor como la de estos días resulta especialmente importante vigilar a los más vulnerables (es decir, niños y personas de más edad).

 

 

Fuentes:

  1. Royé. “The effects of hot nights on mortality in Barcelona, Spain”. International Journal of Biometeorology, 2017, Volume 61, Number 12, Page 2127