Ante un caso de alergia alimentaria muchos expertos recomiendan que el paciente evite completamente ese alérgeno. Sin embargo, como es difícil conseguir una “exposición cero” y siempre habrá riesgos, se están estudiando nuevas alternativas para acabar con este problema.

Entre ellas la inmunoterapia supone una opción muy interesante, ya que gracias a ella hasta el 80% de los afectados podría reintroducir en su dieta el alimento que les causaba la reacción alérgena(1). Para hacerlo posible un grupo de alergólogos debe determinar cuál es la dosis máxima del alimento que puede tolerar cada paciente, así como la dosis terapéutica (la ración habitual que podría tomar sin riesgos). El afectado puede saber entonces qué dosis tolera su organismo sin problema y cuál implicaría un riesgo más grave.

De este modo se evita el problema que conllevan los actuales tratamientos en caso de alergia alimentaria, donde no tener ningún tipo de exposición al alimento solo sirve para agravar la afección o incluso originarla. Así está ocurriendo en la actualidad con los cacahuetes o las nueces, por ejemplo, a los que cada vez hay más alergia debido a que ya no se dan frutos secos a los niños por miedo a que estos se atraganten.

Fuentes:

1. “Utilidad del diagnóstico molecular en la indicación y eficacia de inmunoterapia. Casos clínicos”. Alergia Alimentaria. XLIII Congreso Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (Seicap). Valencia. 2019.