Aceite de Haarlem: La cura de los alquimistas

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La tradicional fórmula del aceite de Haarlem ha pervivido hasta nuestros días. Tiene variados usos por sus propiedades revitalizantes.

En contraste con la loca carrera de nuevos medicamentos a la que asistimos en nuestros días, me gustaría hablarle de un viejo remedio con increíbles virtudes.

Todo comenzó en el laboratorio de un alquimista en los Países Bajos.

Imagine que estamos en 1696 en Haarlem, pequeño pueblo situado al norte de Ámsterdam (Holanda). Claes Tilly es alquimista y su laboratorio acaba de producir un nuevo remedio: el Medicamentum Gratia Probatum.

Era muy eficaz, sobre todo contra los cálculos renales y urinarios y fue rápidamente adoptado por los marineros holandeses, que lo difundieron por todos los rincones del mundo. (1)

La familia Tilly conservó el secreto de su fabricación durante varias generaciones, pero las falsificaciones mediocres acabaron invadiendo el mercado.

Tanto fue así que el remedio original se abandonó. Cayó en el olvido durante varias décadas, hasta que un farmacéutico francés, Léon Thomas, compró la receta original en 1923.

El éxito fue de nuevo fulgurante. El remedio, ahora conocido como aceite de Haarlem, se vendió en todas las farmacias hasta 1985 como medicamento. Estaba disponible en frascos para uso externo, en cápsulas y en supositorios para adultos y niños.

Hoy en día, el aceite de Haarlem continúa fabricándose según la fórmula original, pero las autoridades sanitarias ya no lo consideran un medicamento. Por lo tanto, puede encontrarlo en la sección “Complementos alimenticios” de su tienda de confianza.

Fórmula óptima

La famosa fórmula de los descendientes de Claes Tilly, tan cuidadosamente guardada en los grimorios (libros de brujería) es bastante sencilla. Se compone de solo tres ingredientes:

  1. Aceite esencial de trementina al 80% (obtenido por destilación al vapor de la resina del pino marítimo o de las Landas).
  2. Azufre (un 16%).
  3. Aceite de linaza (con un 4%).

La sinergia que contiene este aceite es lo que lo hace tan valioso. El alquimista Tilly había llevado a cabo (a propósito o no) lo que se conoce como una hemisíntesis. (2)

La mezcla de trementina y azufre en tales proporciones da lugar a una ligera modificación de las propiedades de este último. Es más asimilable por el organismo y su acción terapéutica se optimiza.

¡El descubrimiento de Tilly fue un verdadero avance en el uso del azufre con fines terapéuticos!

El azufre es esencial para nuestra salud. Permite la síntesis de dos aminoácidos esenciales: la metionina y la cisteína, que son la base de todas las proteínas del organismo.

Este principio activo también es necesario para:

-El buen funcionamiento de nuestro hígado, pulmones, intestinos y riñones.

-El desarrollo de las mitocondrias (las “calderas energéticas” de las células).

-La buena salud de nuestro cabello, uñas, piel y cartílagos.

-La absorción de calcio, magnesio y fósforo por parte de los huesos.

Estudios recientes han sugerido incluso que puede desempeñar un papel contra el coronavirus. (3)

Sinergia única

El azufre se ha utilizado a lo largo de la historia para combatir los problemas de la piel. Y si sufre usted reumatismo, apreciará su acción antiinflamatoria que además, se ve reforzada por el aceite de linaza (también presente en el aceite de Haarlem y muy rico en omega-3, antiinflamatorio) (4)(5).

Uno de los componentes de este aceite es la Pistacia lentiscus, que puede tener un efecto antiinflamatorio, entre otras posibles acciones. En modelos animales tuvo dichos efectos relacionados con edema, asma y dermatitis alérgica de contacto.

El azufre también es conocido por combatir las infecciones (sinusitis, bronquitis, anginas, otitis, etc). Estos efectos se ven reforzados por la presencia en la fórmula del famoso aceite de trementina (expectorante, antiinfecciosa…).

La sinergia única que contiene el aceite de Haarlem también es conocida por estimular el trabajo de desintoxicación del hígado, los riñones y los intestinos.

En resumen, el aceite de Haarlem actúa sobre:

-El sistema respiratorio.

-La esfera articular.

-Los problemas dermatológicos.

-Los órganos que permiten evacuar los productos de desecho del cuerpo como hígado y riñones.

-La vitalidad de las uñas y el cabello.

Cómo puede tomar la cura de Haarlem

La mejor manera de utilizar este aceite es como cura, durante 3 semanas. Encontrará el aceite sobre todo en cápsulas.

En general, se recomienda tomar 2 comprimidos al día, con las comidas. Sentirá un efecto vigorizante y revitalizante.

Estoy convencido de que la tradición aún tiene mucho que enseñarnos.

Atención: El aceite de Haarlem está contraindicado en caso de alergia al huevo y al azufre. Y no se recomienda a las mujeres embarazadas o en período de lactancia, ni a los menores de 15 años, ni a las personas sometidas a quimioterapia o con problemas renales.

Fuentes

(1) Khairan Khairan, Torsten Burkholz, Mareike Kelkel, Vincent Jamier,Study of the Cytotoxic Activity of Haarlem Oil on Different Cell Lines and a Higher Organism, Steinernema feltiae.

(2) Es el proceso por el cual los productos finales se obtienen a partir de sustancias o compuestos precursores provenientes de fuentes naturales o biológicas como por ejemplo, microorganismos, plantas, animales, etc. A diferencia de la síntesis total, en este caso se ve facilitada la obtención de moléculas complejas, con características químicas ya presentes en los precursores. Farmacia Química, Universidad Nacional de Colombia.

(3) Una molécula de azufre para bloquear el coronavirus. Universidad de Génova. 2020.

(4) Burguera EF, Meijide-Failde R, Blanco FJ. Hydrogen Sulfide and Inflammatory Joint Diseases. Curr Drug Targets. 2017

(5) Simopoulos AP. Omega-3 fatty acids in inflammation and autoimmune diseases. J Am Coll Nutr. 2002

 


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