Además de consumir alimentos bajos en azúcar, otra manera de evitar que el nivel de glucosa en sangre se dispare es preparándolos de la manera adecuada. Aquí van 3 consejos muy útiles para que la absorción del azúcar por parte del organismo sea más lenta:

1. No cocine demasiado los alimentos. Las pastas al dente son mucho más lentas de digerir que los fideos de una sopa, por ejemplo. Asimismo, el arroz del risotto, que se queda un poco duro, es mucho más lento que, por ejemplo, el arroz caldoso. La razón es que la cocción prolongada predigiere el almidón (polisacárido compuesto por dos tipos de glucosa).

2. Elija alimentos no demasiado maduros. Por ejemplo, un plátano medio verde es sobre todo almidón (y por tanto de absorción más lenta), mientras que si está muy maduro parte de la glucosa ya se ha metabolizado (por eso tiene un sabor más dulce).

3. Asocie los alimentos. Comer fibras y proteínas junto a carbohidratos, por ejemplo, permite ralentizar la absorción de los azúcares.