Una de cada tres personas sufre en nuestro país problemas digestivos. En el aparato digestivo se concentran los peores dolores crónicos y los trastornos más molestos de su día a día (reflujo, indigestión, hinchazón, pesadez estomacal, estreñimiento, diarrea…).

Y cuando en el sistema digestivo las cosas van mal, todo va mal.

Esa es la razón por la que estoy tan orgulloso de presentarle el Dossier en el que el Dr. Jean-Paul Curtay ha trabajado duro y que estamos a punto de publicar.

Realmente se trata de un número excepcional. Sin duda la guía más completa y práctica realizada hasta hoy de los remedios naturales verdaderamente eficaces contra los problemas digestivos y los dolores de estómago.

Pero el Dr. Curtay no se ha contentado con plasmar su propia experiencia profesional, sino que la ha confrontado con los resultados de los estudios científicos más recientes. Usted va a encontrar en este Dossier las últimas y más punteras soluciones para tratar desde los síntomas de la aerofagia hasta las complicaciones más serias del reflujo gastroesofágico.

Pero antes le propongo hacer una visita de la que seguro que se acordará durante mucho tiempo. ¡Al interior de su estómago! Comprenderá así qué es lo que ocurre justo un segundo después de haber tragado un trozo de pan, o de dar un mordisco a una manzana… Y le aseguro que es realmente fascinante. También comprenderá mejor por qué algunos malos hábitos, aparentemente insignificantes, pueden acarrear graves consecuencias.

La gente a la que nunca le duele la tripa

Más de ocho metros de largo. Esa es la longitud total de nuestro intestino. Con curvas y pliegues que parecen no terminar nunca, una pared increíblemente fina (de hecho, se mide en micras) y una población de células y glándulas que producen los ácidos, las hormonas, los neurotransmisores, las enzimas y los billones de bacterias que transforman los alimentos consumidos en energía.

¡Y todos ellos hablan con nosotros! Está a punto de conocer al sorprendente “portavoz” del estómago, el nervio vago, que desempeña un papel esencial en la transmisión de ciertos mensajes, y entenderá perfectamente por qué se habla del estómago como del “segundo cerebro”.

Los glóbulos blancos y los anticuerpos juegan en nuestro vientre un papel de auténticos agentes de aduana, aunque desgraciadamente cada vez más factores complican su tarea y la frontera se vuelve más y más permeable…

Pero esto no le ocurre a todo el mundo, pues algunas personas consiguen tener una salud digestiva excelente. Los asiáticos, por ejemplo, sufren hasta diez veces menos reflujo gastroesofágico que los europeos. ¿Por qué? Numerosos hábitos alimentarios permiten que sus glóbulos blancos y sus anticuerpos sean más eficaces. ¡Y los budistas practican una costumbre nutricional particular que reduce a la mitad la frecuencia de reflujo!

Con la lectura de este Dossier, usted va a aprender que es posible adoptar estas medidas en su propia vida con un resultado sorprendente y duradero.

El día en el que la digestión se convierte en un problema

En este Dossier el Dr. Curtay repasa la lista de los numerosos responsables de la perturbación de la flora intestinal. Se encontrará seguro con algunos enemigos que ya conoce: el estrés, una alimentación demasiado rica en productos de origen animal, la contaminación… Pero también habrá sorpresas. Y verá además por qué los niños criados en la ciudad y los criados en el campo tienen diferentes probabilidades de tener una buena flora intestinal.

Por supuesto, al margen de donde se haya nacido, hay ciertos alimentos y complementos alimenticios que pueden ayudarnos a enriquecer nuestra flora intestinal:

  • Las verduras ricas en fibra, probióticos, polifenoles…
  • Los bifidógenos como la inulina y los fructooligosacáridos (FOS).
  • Los alimentos ricos en bífidus y lactobacillus, como el chucrut, los alimentos lactofermentados, los yogures de soja…
  • Etc.

Numerosos medicamentos, por el contrario, juegan un papel desastroso sobre el equilibrio de nuestra flora. Lo peor, como va a ver, es que algunos de ellos precisamente se prescriben… ¡contra el dolor de estómago!

La comida más peligrosa

Una de las formas más eficaces para reestablecer el equilibrio de la flora intestinal es reducir el consumo de alimentos ricos en oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables.

Seguro que usted ya conoce algunos de estos alimentos (aunque podrá consultar el protocolo al completo en el Dossier), pero nuevos estudios aportan elementos determinantes para las personas con problemas de hinchazón de vientre, flatulencias y diarrea.

En este Dossier también encontrará numerosos consejos simples y eficaces para librarse de las molestas acumulaciones de aire:

  • En primer lugar, siga el pequeño “paseo digestivo” que le propone el Dr. Curtay.
  • Además, practique deporte, ya que ayuda a evacuar el aire. Entre los más eficaces están correr y los estiramientos, pero también valen los saltos (puede ser simplemente dar pequeños saltitos en el mismo sitio).
  • Haga yoga, y en particular las posiciones invertidas (la vela es la más sencilla; mantenga la posición 3 minutos).
  • Y descubra las sorprendentes técnicas de percusión sobre el vientre venidas de Asia, que también pueden hacerle mucho bien.

Pero, sobre todo, entenderá por qué el Dr. Curtay escribe subrayando hasta tres veces que la cena es la comida “de mayor peligro”. Este será su caso especialmente si usted sufre pesadez gástrica o indigestión (gastritis).

Una inflamación que se prolonga en el estómago puede ser una puerta abierta a daños cada vez más profundos: úlceras, metaplasia (genes de las células que son dañados y evolucionan hacia lesiones precancerosas), y fatalmente, cáncer.

Hay que recordar aquí que la gastritis y la infección por la bacteria Helicobacter pylori son las principales causas del cáncer de estómago.

Pero también va a ver que se pueden llevar a cabo ciertas medidas para evitarlo:

  • Elegir alimentos ricos en polifenoles (bayas rojas, negras, violetas y púrpuras; manzanas “bio” con piel, aceite de oliva virgen extra, cúrcuma, clavo de olor…).
  • Añadir gel de aloe vera 99% (entre 2 y 3 cucharadas al día) a batidos, fruta exprimida, sopas…
  • Consumir un aceite rico en omega 3: por ejemplo, 2/3 de aceite de lino o camelina más 1/3 de aceite de oliva o de colza de temporada (2 cucharadas al día).

Ciertos suplementos (bromelina, vitamina D, etc.) sirven para complementar esas primeras medidas de urgencia. Y el Dr. Curtay le da, por supuesto, el resto de indicaciones para realizar esta cura. Y un pequeño detalle: sobre la pimienta de Cayena, que a menudo se recomienda para la dispepsia (molestias de la parte superior del estómago), el autor tiene otro aviso… muy picante.

El rey del estómago tranquilo

Pero pasemos ahora al “rey del estómago tranquilo”, un oligoelemento especialmente eficaz para aliviar numerosos problemas digestivos: el magnesio.

El magnesio es efectivamente útil contra el estrés, que por su parte es uno de los mayores enemigos del estómago. Cada pico de estrés perturba su buen funcionamiento, y además el estrés crónico aumenta la acidez del intestino, la secreción de serotonina y de sustancia P (dolores abdominales), los riesgos de reflujo (secreción de histamina y gastrina) y la entrada de hierro en las células (el hierro es un violento prooxidante y proinflamatorio, y esto puede derivar en la enfermedad de Crohn).

En este Dossier el Dr. Curtay enumera también las 11 formas de mejorar los aportes alimentarios diarios de magnesio (la quinoa, el tofu y el aceite de colza son los alimentos estrella más conocidos).

Pero hay que tener en cuenta un dato importante, y es que mientras la alimentación nos aporta, de media, unos 240 mg de magnesio al día, ¡habría que tomar 400 mg! Por lo tanto, es indispensable tomar suplementos, ¡pero no de cualquier modo!

El Dr. Curtay le propone una “cura de ataque”, pero debe tener cuidado de seguir bien sus indicaciones.

Finalmente, en el Dossier también encontrará otras soluciones naturales y eficaces para recuperar el equilibrio digestivo. Por ejemplo:

  • Para acelerar la reconstitución de una flora más rica en bacterias protectoras, haga una cura de probióticos (cura de choque durante 30 días de 10 a 20 mil millones de UFC -unidad formadora de colonias; una unidad de medida- al día de una mezcla de bífidus y lactobacillus).
  • Y si ya ha oído hablar de la glutamina (un aminoácido), verá que puede ser muy útil en según qué circunstancias para restaurar la barrera digestiva y limitar el paso no deseado de las proteínas insuficientemente digeridas.

Encontrará todas las explicaciones detalladas en el próximo Dossier, así como muchas más soluciones para tratar de forma duradera y eficaz los dolores de estómago, ya sean pasajeros o crónicos.

Y se dará cuenta de que los trastornos digestivos se pueden curar… antes de sentarse a la mesa.

En este sentido, hay una regla esencial de los centenarios de Okinawa que quizá le sorprenda mucho cuando la lea, y que sin embargo no tengo ni la menor duda de que querrá ponerla en práctica desde el primer día.

Le aseguro que no puede perderse este Dossier. Contiene todas las explicaciones, claves, identificación de problemas y soluciones que va a necesitar para reconciliarse con su estómago.

Este viernes 30 de diciembre enviaremos a la imprenta este nuevo número de Los Dossiers. Así que si quiere recibirlo en formato papel por correo postal en su domicilio (lo que le permitirá tener la publicación siempre a mano), debe darse mucha prisa y pedir su ejemplar, como máximo, antes de las 23:59 horas de mañana jueves 29 de diciembre. Pasada esa hora, será demasiado tarde.

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Imagen: Flickr. Joey Yee