Los médicos deben preguntar a los pacientes que acudan a urgencias con un fuerte dolor abdominal si han comido sushi recientemente. Esta peculiar petición se debe a que, según señala un informe del BMJ, cada vez hay más casos de pacientes que presentan fuertes dolores abdominales tras haber comido peces crudos o poco cocidos, y que en realidad se deben a la presencia de un parásito: el anisakis.

Por tanto, conocer los alimentos que tomaron estos pacientes puede ayudar a que se les diagnostique más rápidamente un posible caso de infección por anisakis (o anisaquiosis). Se trata de una enfermedad que cada vez está más presente en occidente debido a la incorporación del sushi en la alimentación.

El anisakis es un tipo de larva que suele encontrarse en peces como el salmón, el arenque, el bacalao, la caballa o los calamares. Si estos pescados no se cocinan a la temperatura adecuada la larva puede acabar en la mucosa intestinal, donde campará a sus anchas con los consecuentes síntomas gastrointestinales (dolor abdominal, náuseas, vómitos, sangrado digestivo, obstrucción intestinal o incluso peritonitis).

Se trata por tanto de una enfermedad grave que incluso puede provocar la muerte debido a reacciones anafilácticas que impidan el correcto funcionamiento del corazón y los pulmones.

Para evitar que esto ocurra es recomendable cocinar los alimentos a una temperatura de al menos 60º C. Por su parte, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN) obliga a los restaurantes que sirven pescado crudo a que los congelen a -20° C durante al menos 24 horas antes de su consumo, dando la misma recomendación a los consumidores de este tipo de productos para evitar así el riesgo de infección por anisakis.

Fuente: Joana Carmo, Susana Marques, Miguel Bispo, David Serra. “Anisakiasis: a growing cause of abdominal pain”: BMJ. 2017