Seguro que más de una vez se ha sentido estresado. Y es que el estrés es uno de los grandes males de nuestra época, en la que muchas veces nos vemos superados por las circunstancias.

Problemas en el trabajo, miedo a perderlo (y más aún en un entorno económico como el que vivimos desde hace años), preocupaciones ligadas a los hijos, tensiones en la pareja, dificultades para hacer frente a los compromisos económicos (hipotecas, préstamos), contratiempos de salud…

Cuando el estrés se instala y forma parte de la vida diaria, sus efectos en la salud pueden ser devastadores. Puede provocar síntomas somáticos más o menos intensos, algunos de ellos incapacitantes, como:

  • tensión muscular
  • palpitaciones
  • bloqueo en la respiración
  • subidas de tensión
  • trastornos de sueño
  • dificultada para concentrarse
  • desestabilizar las emociones
  • disminuir la respuesta inmunitaria del organismo
  • envejecimiento prematuro
  • depresión
  • ansiedad
  • etc.

Y no sólo eso; está científicamente demostrado que las personas sometidas a un alto grado de estrés adoptan más fácilmente comportamientos de riesgo para la salud, como el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol o comer más y peor.

Fíjese qué gráfico es el origen del término “estrés”: procede de la física, y se refiere a la presión de un cuerpo sobre otro, siendo aquel que más presión recibe el que, superado cierto nivel de resistencia, puede llegar a romperse. No es de extrañar que ese término lo adoptara la psicología, pues una persona puede recibir más y más presión del entorno hasta que literalmente no puede más, y es cuando comienzan las implicaciones para la salud, algunas de ellas graves, como ha visto.

Las consultas de los médicos están llenas de pacientes que acuden alertados por ciertos síntomas y en los que, tras arañar un poco en su estilo de vida y sus circunstancias, se descubre el trasfondo del estrés.

Es un tema muy serio, al que hemos dedicado el próximo número de Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar. Estamos a punto de cerrar la lista de destinatarios de este Dossier llamado “Estrés y ansiedad: las mejores soluciones para mantenerlos bajo control”, puesto que lo enviaremos a principios del próximo mes y es la única forma de que llegue puntualmente y sin incidencias a todos sus destinatarios.

Es obvio que este Dossier no pretende (ni puede), como si se tratara de una varita mágica, solucionar sus problemas con su pareja, con sus hijos, con su jefe o sus asuntos económicos, si los tuviera. Pero en el Dossier encontrará las claves para ayudarle a enfrentarse a todos los contratiempos de la vida sin que le generen estrés y, por consiguiente, sin que pasen factura a su salud.

Y no sólo eso, sino que encontrará los alimentos y suplementos que suponen un auténtico tratamiento nutricional ante estas situaciones, puesto que desde un punto de vista estrictamente biológico, el estrés es un mecanismo complejo con implicaciones obvias en nuestro organismo, que tienen en la nutrición (alimentos, fitoterapia…) un gran aliado.

Por ejemplo: está demostrado científicamente que la acumulación de acontecimientos estresantes a lo largo de un periodo de tiempo determinado (por ejemplo, un año) provoca una disminución de la longitud de los telómeros (fragmentos de ADN que se encuentran al final de los cromosomas, cuya finalidad es proteger a los genes permitiendo que las células se dividan). Pues bien, al afectar el estrés directamente a la longitud de los telómeros, el resultando es una aceleración del envejecimiento celular. En consecuencia, cuando estamos sometidos a situaciones estresantes, independientemente de trabajar en la propia gestión del estrés, es necesario reducir las fuentes de omega 6 de la alimentación y aumentar los aportes de omega 3, con el fin de ayudar a nuestro organismo a conservar intacta la longitud de los telómeros.

Esto es sólo un ejemplo del importante papel del factor nutricional en el estrés, del que encontrará las pautas completas en el Dossier “Estrés y ansiedad: las mejores soluciones para mantenerlos bajo control”, cuya lista de destinatarios estamos a punto de cerrar (cerramos el listado de envíos de este Dossier el día 3 de febrero, por lo que si desea apuntarse y recibirlo usted también, debe hacerlo cuanto antes y, como máximo, antes de las 23:59 horas del próximo miércoles día 3).

El estrés, cuando un aliado se convierte en enemigo

Desde el punto de vista biológico, el estrés es un mecanismo complejo que permitió a nuestros antepasados lejanos poder reaccionar ante una situación nueva, bien fuera luchando o bien huyendo. Sin él, la especie humana es probable que hubiera desaparecido.

La respuesta lucha-huida (fight-or-flight) es la reacción fisiológica del organismo ante un acontecimiento que se percibe como un peligro. Este proceso provoca una reacción en cadena, sobre todo de índole neurohormonal, que se produce con rapidez en el interior del cuerpo, que tiene el objetivo de movilizar los recursos necesarios para actuar y preparar el cuerpo para luchar contra esa amenaza o bien huir de ella.

Hoy sigue siendo igual, tanto en los animales como en los seres humanos. Una rata que se siente amenazada primero intenta huir pero, si ve que está acorralada, luchará. Un alumno que no se sabe la lección y siente la mirada del profesor sobre la clase, se quedará paralizado en la silla intentando pasar desapercibido (lo que es una variante de la huida), al igual que para bajar las escalaras corriendo antes de que salga el metro nuestro organismo ha movilizado y puesto a nuestra disposición en un instante toda la energía de la que disponemos. En otras palabras: el estrés nos permite enfrentarnos o adaptarnos a las innumerables demandas que conlleva el día a día.

Sin embargo, cuando el estrés se instala y forma parte constante de la vida diaria, sus efectos en la salud ya no son positivos. Se convierte en estrés crónico, y puede ser catastrófico.

Si es su caso, o el de alguien cercano a quien aprecia que vive estresado, le aconsejo no dejar escapar el Dossier de febrero “Estrés y ansiedad: las mejores soluciones para mantenerlos bajo control”. En él encontrará:

  • ¿Se siente estresado? Identifique los síntomas del estrés agudo y del crónico para saber en qué estadio se encuentra.
  • Calcule matemáticamente su nivel de estrés: 44 puntos si un familiar sufre una enfermedad seria, 36 si ha cambiado de trabajo, 30 puntos si tiene dificultades para devolver un préstamo… y así hasta 43 situaciones de la vida, a cada una de las cuales le corresponden determinados puntos. Si su puntuación total supera los 300 puntos, usted se encuentra en situación clara de riesgo. Haga el test completo.
  • Cómo diferenciar el estrés de la ansiedad y actuar en cada caso.
  • Llevar una alimentación saludable es imprescindible, pero no suficiente: conozca qué debe desterrar de su alimentación para no “alimentar” su estrés y, por el contrario, qué otros alimentos debe asegurarse de consumir.
  • Cuatro increíbles productos de fitoterapia que le ayudarán mucho. ¡Atención!: la fitoterapia es más eficaz si no está tomando medicamentos ansiolíticos; pero estos cuatro productos son tan eficaces que también le servirán para deshacerse de los medicamentos progresivamente.
  • Un aminoácido que ayuda en los síntomas del estrés asociados a la agitación y al insomnio y otro que trabaja frente a los síntomas ligados a la segunda fase del estrés (como la depresión), ambos con sus dosis exactas y sus contraindicaciones.
  • Prepare su “cóctel de vitaminas antiestrés”. ¡Inocuas y supereficaces!
  • MBSR, EFT y otras técnicas antiestrés que realmente vale la pena explorar.
  • Que el ejercicio físico tiene efectos positivos sobre el estrés está científicamente demostrado, tanto por su efecto hormonal como psicológico. Conozca los ejercicios y la frecuencia con que debe practicarlos para conseguir el máximo efecto.
  • ¡Y mucho más!

Este Dossier contiene información que no encontrará en otros sitios para ayudarle a gestionar uno de los grandes problemas de salud de la época actual: el estrés.

Como le he dicho, el próximo miércoles día 3 de febrero a las 23:59 horas cerramos la lista de destinatarios a los que enviaremos este Dossier. Es la hora límite para poder recibirlo (será el primero de su suscripción anual a Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar).

Haga clic aquí para inscribirse y poder recibirlo.