Tras sufrir una insuficiencia cardíaca la probabilidad de recaída y de volver a ser hospitalizado es muy alta. Ahora un estudio ha confirmado que para reducir ese riesgo interesa tomar un complemento de hierro carboximaltosa(1).

En concreto, se probó la eficacia de esta suplementación con 1.108 pacientes que habían sido ingresados por insuficiencia cardíaca aguda y cuyos niveles de hierro eran muy bajos, lo que aumentaba el riesgo de recaída, pues este mineral es clave para la correcta contracción de los músculos, entre los que se incluye el corazón. Tras recibir el alta, en el estudio los pacientes fueron divididos en dos grupos; y en el que tomó el complemento se redujo hasta en un 26% el riesgo de volver a ser hospitalizados.

Ahora bien, los tratamientos con hierro carboximaltosa solo están indicados para aquellos casos en los que hay que incrementar rápidamente el nivel de hierro en sangre, por lo que no basta con aumentar el aporte de carne roja (la principal fuente alimentaria de este mineral) y tampoco sirven los preparados orales estándar. Y es que ese complemento tiene la particularidad de que permite que el hierro administrado (transferrina y ferritina) pueda ser utilizado rápidamente por las proteínas encargadas de llevarlo a todo el organismo.

Fuentes:

1. Piotr Ponikowski, Bridget-Anne Kirwan, Stefan D Anker et al.: “Ferric carboxymaltose for iron deficiency at discharge after acute heart failure: a multicentre, double-blind, randomised, controlled trial”. The Lancet. 2020.