La chlorella es una microalga con alta concentración de elementos nutritivos y principios activos. Pero ¿también puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares? Un equipo de investigadores(1) ha querido dar respuesta a esta cuestión, para lo que compiló los datos de 19 estudios realizados con cerca de 800 personas, unas sanas y otras con hipertensión más o menos severa o con hipercolesterolemia.

Constataron así que la toma de chlorella permite reducir el nivel de colesterol total y el de colesterol LDL (el denominado colesterol “malo”). Y es que es un alga muy rica en fibras, lo que limita la asimilación del colesterol por parte del organismo. Asimismo, también reduce la tensión arterial y el nivel de glucemia en ayunas.

Eso sí, los beneficios de la suplementación son más visibles en las personas que ya padecen estos problemas de salud, a quienes se recomienda especialmente. Para que la dosis sea eficaz, los investigadores recomiendan superar los 4 g al día, cantidad que hay que tomar durante al menos 8 semanas.