Las varices esofágicas son una grave complicación de la enfermedad hepática crónica (cirrosis hepática), hasta el punto de que su sangrado por rotura espontánea puede llegar a ser mortal.

Pero ahora se ha descubierto una nueva terapia génica (modificación genética del ADN) que permite disminuir la formación de esos vasos patológicos. En concreto, las primeras pruebas realizadas en pacientes han demostrado la eficacia de este tipo de terapia para prevenir el desarrollo de varices esofágicas más grandes a partir de otras más pequeñas, y que es uno de los principales caminos que sigue la enfermedad hepática cuando se vuelve crónica.

Actualmente no existe tratamiento para la enfermedad hepática crónica.

 

Fuente: Javier Gallego, Ester Garcia-Pras, Marc Mejias, Nuria Pell, Ute Schaeper and Mercedes Fernandez: “Therapeutic siRNA targeting endothelial KDR decreases portosystemic collateralization in portal hypertension”. Scientific Reports. 2017