El consumo de alcohol es un problema con el que deben tener especial cuidado las personas con diabetes y que deben adelgazar. Para confirmar cuáles son sus riesgos concretos se realizó un estudio(1) que concluyó que si este tipo de pacientes consume alcohol se ralentiza su pérdida de peso a largo plazo.

La investigación contó con 5.000 personas con sobrepeso y diabetes a las que realizaron un seguimiento durante cuatro años. Los participantes fueron divididos en dos grupos: los del primero siguieron un programa intensivo para cambiar su estilo de vida que incluía, entre otras medidas, no consumir alcohol. Por su parte, los del segundo grupo participaron en un programa educativo con charlas de apoyo y pudieron tomar alcohol durante los cuatro años que duró la investigación.

Pudo comprobarse así que los participantes del primer grupo perdieron más peso que los del segundo. Estos resultados implican que, aunque el consumo de alcohol no interviene en una pérdida de peso a corto plazo (por ejemplo, mientras se lleva a cabo un programa intensivo para mejorar el estilo de vida), a largo plazo sí que influye en las personas con diabetes tipo 2 y con sobrepeso.

 

Fuentes:

  1. Ariana M. Chao Thomas A. Wadden  Jena Shaw Tronieri  Robert I. Berkowitz: “Alcohol Intake and Weight Loss During Intensive Lifestyle Intervention for Adults with Overweight or Obesity and Diabetes”. Obesity. 2018.