Las sardinas reducen el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, una de las denominadas “enfermedades del siglo XXI” y cuya incidencia no deja de aumentar. Esto es lo que asegura un reciente estudio publicado en la revista Clinical Nutrition(1).

La investigación contó con 152 personas de más de 65 años que tenían prediabetes y unos niveles de glucemia en ayunas de entre 100 y 125 mg/dl; es decir, que contaban con un alto riesgo de acabar desarrollando diabetes tipo 2 (a partir de 126 mg/dl ya se considera diabetes, mientras que el nivel óptimo es de 100 mg/dl en ayunas). Los participantes fueron divididos en dos grupos, uno de los cuales añadió a su dieta habitual 200 g semanales de sardinas.

Tras un año siguiendo esta dieta se observó que los participantes que habían aumentado el consumo de este pescado tenían un menor riesgo de desarrollar la patología. Este efecto protector se debe a su alto contenido en calcio, ácidos grasos omega 3, taurina y vitamina D (si quiere saber un poco más sobre el papel clave que juega esta última en la diabetes, haga clic aquí).

Fuentes:

1. D.A. Díaz-Rizzolo, A. Serra, C. Colungo et al.: “Type 2 diabetes preventive effects with a 12-months sardine-enriched diet in elderly population with prediabetes: An interventional, randomized and controlled trial”. Clinical Nutrition. 2021.