Dado que usted es lector de Tener S@lud, es probable que no necesite que le recuerden lo vital que resulta el sol para su salud y bienestar.

El sol es la fuente natural de vitamina D del organismo, indispensable para el correcto funcionamiento del sistema inmunitario y que ayuda tanto a prevenir como a combatir numerosas enfermedades muy graves (entre ellas varios tipos de cáncer, depresión, diabetes, osteoporosis y fracturas óseas, hipertensión, párkinson…). (1)

Por eso es tan importante sacar el máximo partido del sol en los meses de verano (¡ya hay demasiados meses del año en los que se necesita completar la alimentación con un buen complemento nutricional de vitamina D!).

Pero no hay que olvidar que el sol también entraña riesgos, y que por eso la exposición solar debe realizarse en su justa medida. Cada lesión grave provocada por el sol se fija en la piel como un recuerdo indeleble y la sucesión de éstas, a la larga, puede convertirse en el origen de un cáncer de piel (melanoma). (2)

¿Qué hacer si se ha pasado con el sol?

Vaya por delante que lo hay que hacer es evitar los excesos de sol, no paliarlos. Ahora bien, en el momento en que ya se ha excedido y empieza a notar los efectos de ese abuso, por supuesto también hay que saber actuar correctamente.

La deshidratación y las quemaduras solares son las consecuencias más palpables e inmediatas de que se ha tomado el sol más de la cuenta; y en el caso de las quemaduras, además, se trata de un “recordatorio” muy doloroso.

Por eso es tan importante saber que todo el mundo dispone en casa de soluciones muy eficaces y completamente naturales para aliviar los dolores y escozores que provocan este tipo de quemaduras, así como para combatir su enrojecimiento.

Antes de nada, debo dejar claro que los consejos que va a leer a continuación son válidos únicamente en caso de quemaduras solares leves o menores. En casos visiblemente más graves, como por ejemplo si aparece una ampolla en el entorno de la quemadura, debe acudir al médico.

9 ingredientes que tiene en su cocina y le permitirán aliviar las quemaduras solares

Estas soluciones son completamente inocuas y están al alcance de cualquiera; tanto, que me apostaría algo a que si abre la puerta de su despensa o de su frigorífico ¡encontrará la mayoría de ellas!

Aquí van mis 9 recursos cotidianos con los que aliviar las quemaduras del sol:

  1. Agua. Suele ser el primer acto reflejo y, sin duda, el más importante de todos. Y es que beber agua tras una quemadura solar es ¡simplemente indispensable! La rehidratación favorecerá su restablecimiento.
  2. Leche desnatada y yogur. Son una de las soluciones más simples (y más conocidas) para aliviar las quemaduras, aplicándolas sobre la piel. Gracias a sus fermentos lácteos poseen un efecto antiinflamatorio que ayuda a aliviar el dolor.
  3. Pepino. El pepino es un elemento refrescante sin igual para la piel, por lo que no sorprende que aplicar sus rodajas sobre las zonas afectadas sea considerado uno de los remedios caseros clásicos contra las quemaduras solares.Naturalmente rico en agua, es el cuidado natural ideal contra los excesos del sol en la piel. Tenga paciencia y espere unos cuantos minutos con las rodajas encima hasta que la piel comience a rehidratarse.
  4. Tomate. Puede que en el momento de la quemadura no disponga de pepino en casa. En ese caso debe saber que hay otras opciones igual de válidas que se esconden en su cajón de las verduras, como por ejemplo el tomate.Aquí la vía de aplicación es doble: le irá bien tanto sobre la piel (en finas rodajas sobre la superficie quemada -¡frescor garantizado!-) como si lo come (dado que está repleto de vitamina C y de licopeno, un carotenoide que reduce el eritema solar; además, en tanto que antioxidante, permite a la piel reconstruirse).
  5. Limón. Permite calmar los escozores que provoca la quemadura y, como su zumo es antiséptico, evita que las quemaduras se infecten. Eso sí, el jugo hay que diluirlo siempre en agua fría para evitar que con su acidez queme la piel sobre la que se aplica. Otra opción es diluirlo en zumo de patata.
  6. Vinagre. Ya sea blanco o de sidra, el vinagre siempre resulta útil para tratar las quemaduras solares. Su acidez permite reequilibrar el pH de la piel dañada por el sol y también resulta de gran alivio frente a los picores. Puede ser usado en cataplasma o pulverizándolo sobre la zona afectada.
  7. Miel. No dude en utilizar un poco de miel para suavizar el picor y el escozor que provocan las quemaduras del sol. Sus propiedades hidratantes, calmantes y cicatrizantes le permitirán aliviar y rehidratar la piel.Cuando más líquida esté la miel, mejor, pues de este modo resulta menos pegajosa y más fácil de retirar (sin tener que frotar; algo nada agradable cuando la piel está ya dañada).
  8. Bicarbonato de sodio. Para algunos es un elemento indispensable tanto en la cocina como en el cuarto de baño, ya que además de su uso alimentario también puede utilizarse en la elaboración de dentífricos, desodorantes y otros productos preparados en casa.Para tratar las quemaduras solares con él, dilúyalo en agua y aplíquelo en compresas sobre la piel quemada; verá cómo resulta de gran alivio. Además, en este caso sus propiedades antisépticas también resultan muy útiles.
  9. Té verde. A pesar de su suavidad y dulzura el té verde es con frecuencia un remedio eficaz contra los peores picores. Puede usarlo para tratar zonas especialmente delicadas, como por ejemplo los párpados. Basta con preparar una infusión con un poco de té verde en bolsitas y después sumergirlas rápidamente en un bol de agua fría antes de aplicarlas sobre la zona. De este modo se evita el riesgo de irritar la zona en la que se apliquen, ya de por sí en un estado delicado.

Dos “extras” que salvarán la vida de su piel este verano

No es un elemento propio de la despensa y por eso no he querido incluirlo en la lista anterior. No obstante, es obvio que el aloe vera es uno de los grandes clásicos para cuidar la piel en verano y no podía dejar de mencionarlo.

De hecho, en casa se ha convertido en el remedio favorito de toda la familia, pero es que el aloe vera posee realmente propiedades extraordinarias.

En lo referente al tema de hoy, decir que son sus efectos hidratante y cicatrizante los que lo convierten en un tratamiento muy útil para aliviar las quemaduras solares.

Por supuesto, puede utilizar casi cualquier tipo de preparado de la planta, siempre que sea orgánico y de calidad. Pero, si tiene la suerte de disponer de una planta de aloe vera en casa, no dude en cortar una de sus hojas más anchas con un cuchillo. A continuación ábrala por la mitad, separando ambas caras, y aplique su pulpa directamente sobre la piel. ¡Más natural y efectivo, imposible!

Asimismo, aunque no se trate de un producto comestible, el aceite de caléndula es también un remedio digno de mención al hablar de soluciones naturales contra las quemaduras solares.

En gran parte gracias a los carotenoides que contiene, que contribuyen a regular la absorción de los rayos ultravioleta (UV), este aceite se adapta perfectamente al tratamiento de las quemaduras causadas por el sol. 2 ó 3 gotas de macerado oleoso de caléndula aplicado hasta 6 veces al día sobre la piel dañada harán desaparecer rápidamente el enrojecimiento. (3)

Espero que estas útiles soluciones naturales para aliviar las quemaduras solares sean de su interés.

No obstante, soy consciente de que no son las únicas que existen. Es posible que algún ávido lector eche en falta en esta lista algún remedio natural utilizado por su abuela o su madre cuando él era pequeño, o que él mismo todavía use.

En ese caso, por favor, le invito a  compartir su remedio con el resto de lectores de Tener S@lud más abajo. ¡Juntos podremos descubrir infinidad de soluciones 100% naturales!

Fuentes:

  1. Emmanuel Duquoc. ¡Tire ya sus cremas solares a la basura! Salud AlterNatura, n º 21. Agosto, 2017. 
  2. Dra. Yael Adler. Cuestión de Piel. Ed. Urano. 2017.
  3. Existen también aceites de oliva con flores de caléndula en infusión, por ejemplo, que podrían ser usados. Éstos son fáciles de hacer uno mismo e incluso pueden aprovecharse también en cocina, aunque el verdadero aceite de caléndula suele reservarse para los masajes y los cuidados cutáneos.