Por mucho que la naturaleza nos ofrezca soluciones para prácticamente cualquier afección o problema de salud, yo nunca me atrevería a garantizarle que una sustancia “X” sea la panacea antiedad.

A no ser que esa afirmación estuviese perfectamente documentada, claro.

Y en el caso del pycnogenol, lo está.

Exactamente desde hace 40 años, cuando el Dr. Jack Masquelier lo investigó por primera vez en Francia, y con más de 350 publicaciones científicas a sus espaldas, que lo convierten en uno de los extractos vegetales más estudiados.

Lo cierto es que esta sustancia, prácticamente desconocida para el gran público, es una auténtica farmacia natural con propuestas saludables para varias de las enfermedades existentes. Y en materia de longevidad, la ausencia de enfermedad significa vivir unos años extra y hacerlo con mayor calidad de vida.

Casi nada.

Se preguntará por qué no le he hablado antes del pycnogenol si realmente es capaz de todo esto. El motivo es que no dejan de publicarse investigaciones que suman nuevos beneficios a los ya conocidos -los más recientemente documentados son que mejoran la función del endotelio en personas con enfermedad coronaria y previenen la progresión de la arterioesclerosis- y no ha sido hasta esta década cuando la ciencia lo ha situado unánimemente a la cabeza de los compuestos antiaging o antienvejecimento. (1) (2)

Así que hoy es el momento de hacerle justicia y que usted pueda empezar a beneficiarse de la legión de aplicaciones del pycnogenol que no dejan de asombrar a la comunidad científica.

Déjeme que le guíe por el sendero de la longevidad hacia el sueño de vivir más y mejor.

La corteza de árbol con más beneficios estudiados

Este es el origen de esta increíble sustancia: la corteza del pino marino francés (Pinus pinaster).

Como le he comentado, fue el Dr. Masquelier, de la Universidad de Burdeos, el primero en investigarla y descubrió que albergaba una increíble concentración de unas moléculas bioactivas llamadas procianidinas. Ya por entonces estas sustancias, presentes en algunas plantas, estaban catalogadas como potentes antioxidantes. Pero los ensayos in vitro llamaron poderosamente la atención: su capacidad antioxidante era muy superior a la de las vitaminas ya investigadas (20 veces más que la vitamina C y 50 veces más que la vitamina E) y revelaban que se trataba de un auténtico destructor natural de los radicales libres.

En base a los resultados obtenidos por el Dr. Masquelier, se desarrolló un proceso de extracción de esta sustancia de la corteza de pino y se le concedió una patente para su comercialización bajo el nombre “pycnogenol”. (3)

Una vez más, la naturaleza nos ofrecía una excelente “materia prima vegetal” contra la enfermedad, en este caso un poderoso antioxidante. Y esa fue su primera indicación, para prevenir o combatir el estrés oxidativo responsable del envejecimiento celular y de la mayoría de las patologías crónicas y agudas.

Pero la ciencia nunca descansa en su búsqueda constante de nuevas aplicaciones, sobre todo cuando la base del pycnogenol era tan sólida y prometedora en materia de antienvejecimiento. Y desde entonces, las investigaciones fueron evidenciando nuevos beneficios más allá de las procianidinas descubiertas originalmente.

Así se detectaron tiempo después las proantocianidinas, otros compuestos naturales con la particularidad de ser capaces de atravesar la barrera hematoencefálica, llegando así hasta el centro neurálgico del sistema nervioso, protegiendo a las neuronas de la oxidación prematura e incluso al ojo, donde mejoran la microcirculación y ayudan a prevenir la retinopatía diabética. (4)

Y más adelante nuevos estudios revelaron la presencia en el extracto de corteza de Pinus pinaster de numerosos compuestos fenólicos, tales como monómeros polifenólicos y ácidos fenólicos (derivados de ácidos benzoico y cinámico), que además de su alto poder antioxidante han recibido atenciones considerables por la comunidad científica de todo el mundo debido a sus actividades antiinflamatorias, antimicrobianas (frente a bacterias y virus), anticancerígenas y por su alto poder antioxidante. (5) (6)

El caso es que a estos estudios siguieron muchos otros, hasta sobrepasar los 140 ensayos clínicos. La lista completa de beneficios para la salud es tan extensa que cuesta creer que la corteza de un árbol albergue tantas propiedades.

Siendo realistas, nos faltaría tiempo para detenernos en todos ellos y tampoco pretendo ser tan exhaustivo. Pero lo que sí le pediría es que eche un vistazo al resumen que le he preparado a continuación. En él encontrará el crédito y la documentación que toda promesa antienvejecimiento necesita para mantenerle sano durante muchos años.

Lo que dice la ciencia hoy (y mañana, más)

A día de hoy, estos son los principales beneficios asociados al pycnogenol que cuentan con aval científico. Aun estando resumidos, se hará una idea de todo lo que esta sustancia puede hacer por su salud.

→ Prevención cardiovascular global. A pesar de la medicación, los nuevos tratamientos y los últimos avances en intervenciones quirúrgicas, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo una de las principales causas de muerte y de incapacidad en el mundo y, por supuesto, en España, por delante del cáncer y las enfermedades respiratorias. El pycnogenol ha demostrado resultados notables contra ellas en varios frentes:

  • Colesterol: La suplementación con extracto de pino marítimo tiene efectos favorables sobre dos factores de riesgo para la enfermedad arterial coronaria: reduciendo el colesterol LDL (colesterol “malo”) y aumentando los niveles del colesterol beneficioso, el HDL. El resultado de un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, demostró que el pycnogenol disminuyó significativamente el LDL y aumentó el HDL en 155 mujeres menopáusicas durante un período de tratamiento de 6 meses, al tiempo que reducía los síntomas climatéricos. (7)En otro estudio se observó un aumento significativo de la actividad antioxidante en plasma después de la administración de extracto de pino rico en polifenoles, lo que también llevó a una disminución de colesterol total y el LDL. (8)
  • Hipertensión arterial: Otro de los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular son los niveles de tensión arterial elevada. El consumo de pycnogenol (100 mg en un período de 12 semanas) disminuyó las concentraciones de endotelina-1 (un potente vasoconstrictor) y aumentó las concentraciones de 6-ceto prostaglandina (una hormona con reconocidos efectos antihipertensivos) en plasma. El estudio concluyó que la suplementación de esta sustancia podría ayudar a mejorar la función endotelial de los pacientes hipertensos. (9)Y otro estudio aleatorizado determinó el papel del pycnogenol en la modificación de la presión arterial en pacientes levemente hipertensos. (10)El edema (hinchazón causada por la retención de líquidos, en especial en pies y tobillos) es común en pacientes hipertensos bajo tratamiento farmacológico. El consumo oral de esta sustancia actúa sobre los efectos adversos de los fármacos antihipertensivos, ayudando a prevenir y reducir el daño a largo plazo en la microcirculación, controlar el edema y reducir la dosis de los medicamentos a base de nifedipina, amlodipino o nimodipino, los fármacos antihipertensivos más utilizados. (11)
  • La placa arterial: El endurecimiento de las arterias dificulta el riego sanguíneo a tejidos vulnerables en el cuerpo y es causa potencial de ataques cardíacos, infartos y otros síntomas relacionados con las enfermedades cardiovasculares. El pycnogenol inhibe la expresión de moléculas de adhesión que vuelven las paredes arteriales “pegajosas” provocando que plaquetas y glóbulos blancos se aglutinen a lo largo de las paredes al inicio de la formación de la placa arterial, responsable de la enfermedad obstructiva arterioesclerótica. (12)

→ Combate el síndrome metabólico. El síndrome metabólico es el resultado de un estilo de vida poco saludable, un consumo excesivo de calorías y el sedentarismo de la sociedad moderna. Muchos de sus síntomas (obesidad abdominal, hipertensión o bajo colesterol HDL, entre otros) se relacionan frecuentemente con el estrés oxidativo y la consecuente inflamación.

Los potentes flavonoides antioxidantes del pycnogenol han demostrado su eficacia en un estudio sobre 64 adultos que sufrían esta enfermedad en comparación con un grupo de control de 66 personas que no tomó suplementos. Los resultados fueron concluyentes: los pacientes que tomaron esta sustancia redujeron los triglicéridos y la presión arterial, elevaron el HDL-colesterol (el bueno), la glucosa en ayunas disminuyó significativamente en un 14,4% y el perímetro de la cintura descendió en 8 centímetros de media en comparación con el grupo de control. (13)

→ Ayuda a controlar la diabetes. Esta enfermedad es una de las consecuencias del síndrome metabólico. Al ser el pycnogenol efectivo sobre éste, es lógico que también pueda contribuir a prevenir y a controlar la diabetes. Y así lo confirma la investigación científica.

Por ejemplo, la suplementación con pycnogenol, gracias a sus procianidinas oligoméricas, ayuda a reducir la absorción de los carbohidratos de la dieta, lo que ayudaría a pacientes diabéticos a controlar sus niveles de glucosa en sangre e incluso a reducir el riesgo de ulceraciones diabéticas en las extremidades. (14) (15)

En otro interesante estudio sobre pacientes con diabetes tipo 2 se les administró esta sustancia frente a placebo mientras continuaban con el tratamiento estándar antidiabético. Al cabo de 12 semanas, los niveles de glucosa en plasma cayeron de forma significativa comparado con el placebo y se experimentaron niveles más bajos de hemoglobina glicosilada HbA1c (una medida de control de glucosa a largo plazo) durante el primer mes. (16)

Finalmente, el extracto de pino también inhibe la alfa-glucosidasa, una enzima intestinal clave en la ruptura del almidón en azúcares. Bloquear la alfa-glucosidasa es una forma efectiva de ralentizar la absorción de glucosa en el tubo digestivo disminuyendo su concentración en el torrente sanguíneo. (17) (18)

→ Favorece la salud ocular. La diabetes mellitus es un trastorno endocrino que, de no ser controlado, puede derivar además en enfermedades microvasculares, especialmente afectando a los ojos, los riñones y al sistema nervioso periférico, produciendo retinopatía y neuropatía.

Los estudios demuestran que el pycnogenol incrementa la actividad de la glutation peroxidasa y la glutation reductasa, por lo que puede ser efectivo en terapia antihiperglucemiante ayudando a prevenir la retinopatía diabética y la formación de cataratas derivadas de esta enfermedad. (19) (20)

→ Protección de la piel. Uno de los mayores desafíos prooxidantes consiste en proteger la piel frente a la radiación UV inducida por el sol, las quemaduras solares y, dependiendo de la dosis de radiación recibida, la inflamación aguda, la fotocarcinogénesis y la supresión inmunitaria. En un estudio, 21 voluntarios de raza blanca recibieron pycnogenol (1,1 mg / kg de peso corporal) por vía oral. Como resultado, se demostró su efecto protector contra los daños cutáneos inducidos por la luz UV. (21)

Y, además de ofrecer protección, el extracto de pino marítimo actúa en la flexibilidad, el resplandor y la juventud de la piel, como el potente antioxidante que es. También estimula la síntesis natural de colágeno y ácido hialurónico presentes en la dermis, previniendo la formación de arrugas, manteniendo la hidratación y ayudándole a mantener un cutis más terso y brillante. (22)

Incluso ha demostrado que reduce la hiperpigmentación de la piel (manchas solares) y favorece la regeneración de las células de la piel al aumentar la microcirculación sanguínea, lo que permite que lleguen más oxígeno y más nutrientes y se acumulen menos toxinas. (23) (24)

→ Ante el asma y la alergia. Parece que no escapa ninguna patología de la acción del pycnogenol. Otros estudios han demostrado también su eficacia en la mejora de las funciones pulmonares y la reducción de la sintomatología del asma, gracias a su capacidad de inhibir la liberación de histamina de los mastocitos, cuyo efecto broncoconstrictor desencadena los accesos agudos de asma. (25) (26) (27)

→ Acción antiinflamatoria. Tras su ingesta oral, el extracto de corteza de pino es capaz de inhibir la actividad de la ciclooxigenasa, la enzima responsable de la formación de sustancias proinflamatorias (prostaglandinas, tromboxanos), por lo que puede proporcionar alivio de los síntomas de dolor e inflamación de muchas enfermedades crónicas. (28)

El pycnogenol también ha resultado eficaz para aliviar los efectos de los acúfenos, sobre el dolor muscular, para mejorar las varices tras el embarazo, la desintoxicación de mercurio en el organismo; sobre animales tiene efecto reductor del trauma cerebral, neuroprotector contra el alzhéimer y el párkinson… (29) (30) (31) (32) (33) (34)

La lista de aplicaciones saludables parece no tener fin y difícilmente otra sustancia natural la puede igualar. Y todo esto, a día de hoy. Al ritmo al que se suceden los nuevos estudios y dadas las increíbles propiedades que esconde la corteza del pino marino, estoy seguro de que en el futuro esta lista no dejará de crecer.

¿Demasiado bueno para ser cierto?

Quizá piense que estoy exagerando, que no es posible que una sola sustancia derivada de la corteza de un árbol tenga tantas indicaciones. Por eso, si aún tiene dudas, le recomiendo que vaya a la bibliografía que encontrará al final de este texto. Allí podrá comprobar que son numerosos los estudios que demuestran que nos encontramos ante una potencial alternativa a los fármacos químicos y que ofrece soluciones para todo tipo de personas, tanto sanas como con algún tipo de condición patológica específica.

Como le dije al principio, para hablar de propiedades antienvejecimiento que le ayuden a vivir más años y con mayor calidad de vida es indispensable hacerlo desde el rigor científico. Y creo que pocas sustancias como ésta lo tienen tan extensamente acreditado.

Por tanto, si el pycnogenol ya le ha convencido, sólo le queda saber cómo puede beneficiarse de este batallón de propiedades curativas y preventivas para su salud. No le negaré que puede extraerse directamente de la propia corteza del pino marino mediante decocción, pero le voy a dar una solución más práctica y eficaz: en forma de complemento nutricional.

Además, en esta presentación usted podrá conocer la cantidad exacta de este extracto de pino que recibirá, y que en el caso del complemento que he elegido hoy para usted se corresponde con la dosis que se ha utilizado en la mayoría de los estudios científicos. Y eso es una muy buena señal.

¿Por qué este complemento?

Aparte de la cantidad de pycnogenol, me he decantado por este complemento porque sólo contiene esta sustancia como componente activo. ¿Por qué? Pues sencillamente, porque no necesita nada más. Así, este complemento le ofrece extracto de corteza de pino marino (Pinus pinaster) procedente del sur de Francia (Landas) de una calidad extraordinaria y cuya eficacia ha sido probada en más de 140 estudios clínicos durante 40 años de investigación.

Cada cápsula, de las dos que usted necesita tomar al día, le aporta 50 mg de pycnogenol rico en procianidinas, flavonoides y ácidos fenólicos.

Deje que estas sustancias naturales actúen en su organismo y empezará a beneficiarse de sus propiedades para conseguir todos estos beneficios para su salud:

  • Reducción significativa de la presión arterial y de la actividad plaquetaria.
  • Reducción de los niveles de triglicéridos, colesterol y azúcar en la sangre.
  • Fortalecimiento de la pared capilar, mejorando su resistencia a las roturas y por tanto mejorando la microcirculación (en enfermedades venosas periféricas, en retinopatía…).
  • Prevención del fotoenvejecimiento y el daño de la piel por la radiación UV.
  • Tener una piel más hidratada y elástica, ayudando a la síntesis natural de colágeno y ácido hialurónico.
  • Reducción de la inflamación asociada a múltiples patologías.
  • Además de su eficacia frente a ciertos trastornos cognitivos, visuales y respiratorios (asma, alergia, acúfenos…).

En definitiva, en el pycnogenol encontrará a un valioso aliado para combatir al envejecimiento, tanto por dentro como por fuera. Usted estará más protegido contra la enfermedad, aumentará su esperanza y calidad de vida y se estará beneficiando de todas las propiedades que no dejan de asombrar a científicos e investigadores de todo el mundo.

Desde luego, si existe alguna panacea antiedad, la encontrará en esta increíble sustancia natural.

Si lo desea, puede pedir su complemento de pycnogenol en este enlace.

P.D: Este producto está destinado únicamente para adultos y no se recomienda en caso de embarazo ni lactancia. Recuerde que ante cualquier enfermedad o si está tomado alguna medicación debe consultar previamente con su médico.

Fuentes:

  1. Enseleit F, Sudano I, Periat D, et al. Effects of Pycnogenol on endothelial function in patients with stable coronary artery disease: a double-blind, randomized, placebo-controlled, cross-over study. Eur Heart J. 2012 Jul;33(13):1589-97.
  2. Belcaro G, Dugall M, Hosoi M, et al. Pycnogenol(R) and Centella Asiatica for asymptomatic atherosclerosis progression. Int Angiol. 2014 Feb;33(1):20-6.
  3. Jan de Vries. The pharmacy guide to herbal remedies. Mainstream Publishing (2001)
  4. Schönlau F1, Rohdewald P. Pycnogenol for diabetic retinopathy. A review. Int Ophthalmol. 2001;24(3):161-71.
  5. A review of the French maritime pine bark extract (Pycnogenol), a herbal medication with a diverse clinical pharmacology. Rohdewald P Int J Clin Pharmacol Ther. 2002 Apr; 40(4):158-68.
  6. Antimicrobial activity of Pycnogenol. Torras MA, Faura CA, Schönlau F, Rohdewald P Phytother Res. 2005 Jul; 19(7):647-8.
  7. Yang H-M, Liao M-F, Zhu SY, Liao MN, Rohdewald P. A randomized, double-blind, placebo-controlled trial on the effect of Pycnogenol® on the climacteric syndrome in peri-menopausal women. Acta Obstet Gynecol Scand. 2007;86:978–985
  8. Devaraj S, Vega-López S, Kaul N, Schönlau F, Rohdewald P, Jialal I. Supplementation with a pine bark extract rich in polyphenols increases plasma antioxidant capacity and alters plasma lipoprotein profile. Lipids. 2002;37:931–934.
  9. Liu X, Wei J, Tan F, Zhou S, Wuürthwein G, Rohdewald P. Pycnogenol, French maritime pine bark extract, improves endothelial function of hypertensive patients. Life Sci. 2004;74:855–862
  10. Hosseini S, Lee J, Sepulveda RT, Rohdewald P, Watson RR. A randomized, double-blind, placebo-controlled, prospective, 16 week crossover study to determine the role of Pycnogenol in modifying blood pressure in mildly hypertensive patients. Nutr Res. 2001;21:1251–1260.
  11. Control of edema in hypertensive subjects treated with calcium antagonist (nifedipine) or angiotensin-converting enzyme inhibitors with Pycnogenol. Belcaro G, Cesarone MR, Ricci A, Cornelli U, Rodhewald P, Ledda A, Di Renzo A, Stuard S, Cacchio M, Vinciguerra G, Gizzi G, Pellegrini L, Dugall M, Fano F Clin Appl Thromb Hemost. 2006 Oct; 12(4):440-4.
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