La psoriasis es una enfermedad de la piel que suele ir acompañada de estrés, tanto como desencadenante de la patología como consecuencia de la propia enfermedad.

Muchas personas que la padecen se sienten excluidas por los problemas que tienen para llevar una vida normal (por ejemplo, pueden tener dificultad para caminar o dormir y, en los casos más graves, sufrir dolor articular o sangrado), además de que el aspecto de su piel puede causar rechazo entre la gente que no conoce su problema.

A este factor comprobado se une ahora el de la felicidad, ya que un informe desarrollado en base a 120.000 pacientes de psoriasis de 184 países ha analizado el modo en que la enfermedad afecta a su calidad de vida. Y entre todos los encuestados los españoles son los más felices de todo el mundo, ya que valoran que su felicidad es de 6,43 sobre 10, lo que los sitúa por encima de la media.

El motivo de esta mayor felicidad, explican en el estudio, es que se sienten menos excluidos en su día a día por culpa de su enfermedad, además de que tienen más confianza en sí mismos: sólo el 43% de los encuestados españoles afirmó sentirse angustiados por culpa de su enfermedad, lo que permite que las crisis sean menos frecuentes. Y únicamente el 33% afirmó sentirse solo a la hora de hacerla frente.

Y es que si la ansiedad y el estrés contribuyen a un empeoramiento de la enfermedad, por el contrario la felicidad ayuda a mejorarla.

Fuente: The Happiness Research Institute: “World Psoriasis Happiness Report 2017”.