El bisfenol A, uno de los compuestos químicos más empleados en la elaboración de plásticos, fue reconocido como “sustancia altamente preocupante para la salud” en 2010. Desde entonces su uso se ha prohibido en algunos sectores (fabricación de biberones o envases para alimentos infantiles, entre otros) e incluso se han creado algunos sustitutos, en teoría menos dañinos. Pues bien, un reciente estudio ha confirmado que estos también entrañan graves riesgos para la salud(1).

El ensayo se ha centrado en el bisfenol S y el bisfenol F. Al realizar varios ensayos con ratones se ha descubierto que ambas sustancias conllevan importantes alteraciones metabólicas: en concreto incrementan la liberación de insulina -lo que aumenta el riesgo de diabetes y de obesidad- y reducen la actividad de la ATP (trifosfato de adenosina, por sus siglas en inglés), la principal fuente de energía del organismo, con graves consecuencias para todos los sistemas del cuerpo.

Consejo de Salud en 1 Minuto: A la vista de estos resultados parecería imposible evitar el contacto con sustancias dañinas para la salud. Pero hay una buena noticia, y es que puede liberar su organismo de esas toxinas y contaminantes acumulados de esta sencilla manera.

Fuentes:

1. Laura Marroqui, Juan Martinez-Pinnaa, Manuel Castellano-Muñoz et al.: “Bisphenol-S and Bisphenol-F alter mouse pancreatic β-cell ion channel expression and activity and insulin release through an estrogen receptor ERβ mediated pathway”. Chemosphere. 2021.