Tomar 2 refrescos al día aumenta el riesgo de cáncer de intestino en un 50%; y ese riesgo se incrementará un 16% por cada bebida azucarada que se añada a esa cantidad. Estas son las contundentes conclusiones de un estudio sobre un cáncer cuyo desarrollo está particularmente ligado a la alimentación(1).

En concreto la investigación, en la que se realizó un seguimiento a más de 110.000 enfermeras de Estados Unidos durante 24 años, ha demostrado el sorprendente poder destructivo de la glucosa: esta sustancia vuelve más permeable la capa protectora del intestino, que de este modo ya no puede evitar el paso de sustancias dañinas al resto del organismo, lo que a su vez aumenta considerablemente el riesgo de desarrollar un cáncer intestinal.

Durante el amplio seguimiento las mujeres participantes en el estudio rellenaron numerosas encuestas que permitieron comparar sus hábitos alimentarios con su estado de salud en general y, en concreto, con el riesgo de desarrollar un cáncer colorrectal. Pudo concluirse así que quienes beben 2 refrescos al día tienen hasta un 50% de probabilidades de sufrir esta enfermedad. Por su parte, quienes dejan de beber refrescos y optan por bebidas estimulantes libres de glucosa, tienen entre un 17 y un 36% menos riesgo de sufrir depresión.

Fuentes:

1. Neil Murphy, Peter T Campbell, Marc J Gunter: “Are sugar-sweetened beverages contributing to the rising occurrence of colorectal cancer in young adults?”. Gut. BMJ. 2021.