Desde hace años la ciencia investiga a conciencia para conseguir un marcapasos sin pilas ni baterías de ningún tipo. Esto mejoraría muchísimo la calidad de vida de los pacientes que cuentan con un implante de este tipo y deben visitar periódicamente al especialista para mantenerlo en funcionamiento, lo que no está exento de riesgos.

Pues bien, para solventar este hándicap la tecnología que acaba de presentar(1) el investigador chino Yi Zhiran, de la Universidad de Jiao Tong, en Shanghái, es clave. Y es que permite ni más ni menos que un marcapasos pueda valerse de la energía cinética del propio corazón (¡por supuesto es 100% sostenible!) para funcionar de forma indefinida.

El científico ha hecho los cálculos necesarios a fin de conseguir un rendimiento normal: “Si la fuerza práctica del corazón es de 0,5 newtons, la potencia de salida debe ser de unos 192 microvatios. Por tanto, para un marcapasos comercial basta con no menos de 10 microvatios”. No obstante, de momento los marcapasos sin batería están en fase de verificación. Eso sí, el equipo de Yi Zhiran ya trabaja para solventar posibles inconvenientes (como la estabilidad a largo plazo in vivo, el método de implantación y su integración entre el chip de estimulación rígido, por ejemplo) y que se conviertan en una realidad cuanto antes.

Nota de Salud en 1 Minuto: La tecnología avanza a pasos de gigante. En el campo de la salud cardíaca en concreto, hace poco también nos sorprendía este marcapasos biodegradable, que el cuerpo reabsorbe una vez deja de necesitarlo (evitando con ello una nueva intervención quirúrgica, sin duda invasiva y con riesgos asociados).

Fuente:

1. Virtual conference in AIP Publishing Horizons-Energy Storage and Conversion. 2021.