Una reciente investigación(1) ha descubierto que dos enzimas, la TLK1 y la TLK2, ayudan a inhibir la proliferación de células cancerosas. Para el estudio se contó con más de 7.000 muestras públicas de ADN de pacientes del The Cancer Genome Atlas(2) en las que se analizaron estas enzimas en concreto.

Y es que durante el crecimiento celular, por medio de un proceso denominado replicación en el que las células copian su ADN, éste puede resultar dañado. Como consecuencia, parte de la información contenida en esas células dañadas se pierde, pero también puede suponer la muerte celular o la aparición de células cancerosas.

Pero los investigadores han descubierto que las enzimas TLK1 y TLK2 evitan que esto ocurra, ya que regulan la disponibilidad de histonas, que son unas proteínas que protegen el ADN. De este modo, cuantas más histonas haya durante el proceso de reparación del ADN, menor riesgo habrá de que éste sufra daños o tenga lugar la muerte celular.

Controlar la función de estos genes, por tanto, resultaría muy útil para el tratamiento de varios tipos de cáncer, ya que potenciaría la efectividad de las sesiones de quimioterapia y controlaría la proliferación de células cancerosas.

 

Fuentes:

  1. Lee SB, et al.: “Tousled-like kinases stabilize replication forks and show synthetic lethality with checkpoint and PARP inhibitors”. Science Advances.
  2. El TGCA (The Cancer Genome Atlas) es un proyecto destinado a catalogar los cambios moleculares responsables de la aparición de cáncer por medio de la secuenciación genómica y la bioinformática. De este modo mejora el diagnóstico, el tratamiento y la prevención del cáncer, al comprender mejor la base genética de la enfermedad.