El poder del amor es tal que ayuda a superar numerosas adversidades. Pero también puede curar a un nivel más físico, ¡incluso haciendo frente a las enfermedades!

Esto es lo que asegura el estudio que hace unos días publicó la prestigiosa revista Journal of the American Heart Association y que llevaba por título “Estar casado y sus efectos sobre pacientes con enfermedades cardiovasculares”. (1)

La conclusión de dicha investigación es, básicamente, que tanto estar casado como vivir en pareja es bueno para la salud, ya que reduce las probabilidades de morir por numerosas dolencias cardiovasculares.

Este estudio, cuanto menos curioso, respondía al deseo de conocer a fondo un factor que hasta ahora no se había tenido en cuenta dentro del campo de la salud cardiovascular. Y es que, aunque ya se sabía que el 80% de las enfermedades de este tipo se podían relacionar con factores como el sexo, la edad, el tabaquismo, la tensión arterial, los niveles de colesterol o la presencia de otras enfermedades (diabetes, obesidad…), no quedaba del todo claro a qué se debía el 20% restante de factores.

Así que el equipo de investigadores trató de encontrar la respuesta en un campo muy alejado, en teoría, del de la medicina. Para ello analizaron numerosos estudios que se habían realizado sobre enfermedades cardiovasculares, buscando ese otro factor desconocido. En concreto analizaron 34 estudios publicados entre 1963 y 2015, lo que permitió reunir los datos de más de dos millones de personas de todo el mundo, de entre 42 y 77 años.

Pudieron concluir así que las relaciones afectivas también afectan a la salud cardiovascular. Y además de un modo sorprendente, ya que las personas solteras, divorciadas o viudas tienen un 42% más de riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, además de tener más probabilidades de morir por su causa, en comparación con las que están casadas o viven en pareja. En concreto, tienen un 45% más de riego de morir por una enfermedad coronaria y un 55% por un derrame cerebral.

Pero, ¿por qué es mejor para la salud del corazón una relación estable que incluya convivencia?

Pues según los investigadores porque permite reforzar las redes de amistades, que siempre contribuyen al bienestar. Pero también porque la pareja ayuda a detectar con más rapidez los problemas médicos que puedan surgir. Y, por último, porque al vivir en pareja se suele tener una mayor estabilidad financiera, lo que también repercute en el bienestar general.

No obstante, aunque se trata de un estudio científico reciente, lo cierto es que la conclusión a la que llega no debería constituir ninguna sorpresa.

Hace tiempo mi buen amigo Juan-M. Dupuis ya le habló de otra investigación que partía de la misma hipótesis, pero en ese caso centrado en pacientes con cáncer. Señalaba que el resultado del tratamiento que recibían los enfermos de cáncer mejoraba gracias a la amistad y al amor que recibían por parte de sus seres queridos.

Y es que el amor, lejos de ser solamente un sentimiento, también es la mejor medicina que tenemos a nuestro alcance. ¡Y la ciencia lo confirma!

Le invito a leer, aquí, aquel texto sobre los efectos beneficiosos del amor y la amistad en el tratamiento del cáncer.

Fuentes:

  1. William M. Schultz, Salim S. Hayek, Ayman Samman Tahhan, Yi‐An Ko, Pratik Sandesara, Mosaab Awad, Kareem H. Mohammed, Keyur Patel, Michael Yuan, Shuai Zheng, Matthew L. Topel, Joy Hartsfield, Ravila Bhimani, Tina Varghese, Jonathan H. Kim, Leslee Shaw, Peter Wilson, Viola Vaccarino, Arshed A. Quyyumi: “Marital Status and Outcomes in Patients With Cardiovascular Disease”. Journal of the American Heart Association. 2018