La psoriasis es una enfermedad de la piel que afecta a más de un millón de personas en España. Pero lejos de tratarse de una patología puramente dermatológica, varias investigaciones han demostrado que se relaciona con otras patologías de tipo sistémico: diabetes, hipertensión, obesidad, enfermedad de Crohn…

Todavía no se conocen del todo los mecanismos que explican esta asociación, pero se ha observado que la inflamación es el elemento común. Así, si en la psoriasis tiene lugar una inflamación de la piel, mientras que en la arterioesclerosis lo que se inflaman son las arterias, ambas patologías son a su vez el resultado de un proceso inflamatorio de todo el organismo.

De este modo, por ejemplo, la presencia de psoriasis aumentaría en torno al 50% el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, incluso si el estado inflamatorio de la psoriasis es de bajo nivel. Por ello, si usted padece psoriasis, debe vigilar también su presión arterial, peso y niveles de colesterol, ya que tiene un mayor riesgo cardiovascular.

Además, se ha demostrado que algunos fármacos empleados de manera habitual para tratar la psoriasis, como son los aintiinflamatorios o los esteroides, pueden agravar ese riesgo.

Fuentes:

M.M.Farías, V.Serrano yC.de la Cruz: “Psoriasis y obesidad: revisión y recomendaciones prácticas”. ScienceDirect. Actas Dermo-Sifiliográficas. Volumen 102-7, páginas 505-509.

L.Puig-Sanz: “La psoriasis, ¿una enfermedad sistémica?” ScienceDirect. Actas Dermo-Sifiliográficas. Volumen 98-6, páginas 396-402.