En caso de hernia abdominal (cuando un órgano o tejido de la zona sobresale de sus límites, lo que es visible porque acaba abombando la pared abdominal) la cirugía suele ser una de las medidas más habituales. El problema es que esta operación, que consiste en colocar una malla por detrás de la piel abdominal para reforzar la zona debilitada, en ocasiones conlleva complicaciones como dolor crónico, trastornos digestivos o infertilidad, además de que puede requerir una segunda operación incluso más compleja que la primera.

Esto ocurre porque ese soporte está hecho con polímeros sintéticos como el polipropileno, ante el que el organismo reacciona negativamente debido a que lo considera un cuerpo extraño. Y precisamente para evitar esas complicaciones un equipo de investigadores españoles(1) ha desarrollado una biomalla quirúrgica.

Esta se caracteriza porque al polipropileno se le añade una barrera antiadherente de nanocelulosa bacteriana que impide el contacto directo entre ese polímero sintético y los órganos a los que está sirviendo de soporte. Al ser un material completamente natural y biocompatible, no existe riesgo de rechazo, como han confirmado todas las pruebas realizadas hasta la fecha (in vivo). Además, la biomalla se integra perfectamente en la pared abdominal, favoreciendo con ello una rápida recuperación tras la intervención quirúrgica.

Consejo de Salud en 1 Minuto: En ocasiones la hernia abdominal se produce como consecuencia de un traumatismo, tras realizar esfuerzos físicos demasiado intensos, si se adopta una mala postura al levantar pesos… Esta es otra buena razón para trabajar los abdominales y cuidar su espalda, por ejemplo siguiendo estos prácticos consejos.

Fuentes:

1. Irene Anton-Sales, Soledad Roig-Sanchez, Kamelia Traeger et al.: “In vivo soft tissue reinforcement with bacterial nanocellulose”. Biomaterials Science. 2021.