Tal y como reflejan diferentes investigaciones que ahora reunimos para usted, hacer ejercicio ayuda a prevenir la diabetes tipo 2 (1) (2) (3). De ellas se desprende que 30 minutos de ejercicio al día reduce en un 58% la incidencia de la diabetes tipo 2 y el nivel de glucemia una media de 15 mg/dl.

Por su parte, el simple hecho de caminar al menos 2 horas y media a la semana disminuye un 65% el riesgo de desarrollar esta enfermedad, independientemente de la alimentación que se siga y del índice de masa corporal que se tenga.

La explicación de esta relación entre ejercicio y diabetes es, en realidad, muy sencilla: las contracciones musculares que se producen durante la práctica del ejercicio evitan que los glúcidos circulantes en la sangre se peguen a las diferentes proteínas del organismo, lo que impide que realicen correctamente su función. Y precisamente este proceso, denominado glicación, es el responsable de los numerosos problemas de salud asociados a la diabetes tipo 2.

Ya lo ve: el ejercicio ayuda a prevenir la diabetes tipo 2, e incluso es útil para tratarla cuando ya está declarada.

Fuentes:

  1. Sigal RJ et al: “Effects of aerobic training, resistance training, or both on glycemic control in type 2 diabetes: a randomized trial”. Ann Intern Med. 2007, 147: 357–69.
  2. Church TS et al.: “Effects of aerobic and resistance training on hemoglobin A1c levels in patients with type 2 diabetes: a randomized controlled trial”. JAMA. 2010, 304: 2253–62.
  3. Umpierre D et al.: “Physical activity advice only or structured exercise training and associ-ation with HbA1c levels in type 2 diabetes: a systematic review and meta-analysis”. JAMA. 2011, 305: 1790–9.