Los síntomas que suelen asociarse al párkinson son la rigidez muscular y la lentitud de movimientos, responsables de esos espasmos tan característicos. Sin embargo, una investigación ya había apuntado que los trastornos del sueño de la fase REM podían ser un síntoma precoz (aquí puede acceder a los datos de ese estudio). 

Pues bien, un informe presentado recientemente por la Federación de Asociaciones de Párkinson de la Región de Murcia (FEPAMUR)(1) ha confirmado que estos trastornos nocturnos -caracterizados por movimientos involuntarios, en ocasiones agresivos, durante la fase de sueño más profunda- están íntimamente relacionados con el desarrollo del párkinson. De hecho, se ha calculado que estos problemas preceden a la enfermedad neurodegenerativa hasta en un 50% de los casos, además de que empeoran a medida que el párkinson avanza.

De ahí la importancia de detectarlos a tiempo para iniciar un tratamiento que permita retrasar en todo lo posible el desarrollo de la patología. Sin embargo, esto no siempre es fácil, ya que muchas veces el afectado ni siquiera es consciente de que los sufre al tener lugar en la fase de sueño más profunda, por lo que no llega a despertarse. En este caso el signo que debe alertarle en este caso es una somnolencia generalizada durante el día debido a que esos movimientos impiden descansar adecuadamente. 

Consejo de Salud en 1 Minuto: Los trastornos del sueño y la falta de descanso están detrás de numerosísimos problemas de salud, dado que dormir bien es un factor indispensable para la buena salud. Pero ojo porque tan malo es dormir poco como hacerlo de más. Aquí se lo contamos.

Fuentes: 

1. Dra. María Cerdán: “Los trastornos del sueño en la enfermedad de Parkinson”. Ciclo de conferencias online sobre la enfermedad de párkinson. Federación de Asociaciones de párkinson de la región de Murcia (FEPAMUR). 2021.