La magnitud de una pandemia sin precedentes en la Historia reciente, la ausencia de tratamientos efectivos, la falta de material o el constante riesgo de rebrotes son algunos de los factores que contribuyen al estrés vivido por los profesionales sanitarios desde que comenzó la crisis del coronavirus. Y, según un equipo de investigadores, este estrés también puede afectar a su salud mental.

Para analizar hasta qué punto puede verse mermada se va a realizar un estudio con profesionales de diferentes centros sanitarios de varias comunidades españolas. El objetivo es constatar si también deben ser considerados grupo de riesgo a la hora de padecer ansiedad y depresión, además de tener más probabilidades de desarrollar trastornos mentales o incluso adicciones, como les ocurre a las personas que han sufrido un estrés agudo como consecuencia de desastres naturales (inundaciones o terremotos, por ejemplo).

Estas situaciones, según los investigadores, pueden equipararse perfectamente a lo que ocurre en la pandemia, dada la sobrecarga de trabajo que deben asumir, además del constante riesgo de contagio. De ahí que sea necesario entender mejor estos factores de riesgo y cómo contribuyen al desarrollo de los trastornos mentales, para desarrollar así medidas preventivas adecuadas.