Según la forma en que se cocinen los alimentos, sus efectos sobre la salud son sensiblemente diferentes. Las cocciones prolongadas, durante las cuales las carnes se doran, generan moléculas denominadas “hidrocarburos aromáticos policíclicos”, las mismas que se producen también en la combustión de la madera, del gas o del carbón.

 

Y, si ya se sabía que la exposición continuada a estos hidrocarburos es un factor de riesgo de cáncer, unos investigadores(1) han demostrado que su consumo también es un factor de fallecimiento prematuro en caso de cáncer ya declarado.

 

Se dieron cuenta de ello tras hacer un seguimiento a más de 1.500 mujeres afectadas de cáncer de mama. Después de 18 años de estudio, arrojaron unas conclusiones alarmantes: un aporte elevado aumenta la mortalidad hasta un 23%, sobre todo cuando se trata de carnes grasas a la parrilla (vacuno, cordero, cerdo…).

 

Fuentes:

 

  1. Parada H, Jr., Steck SE, Bradshaw PT, et al. “Grilled, Barbecued, and Smoked Meat Intake and Survival Following Breast Cancer”. J Natl Cancer Inst 2017; 109(6): djw299.