La respuesta a esta pregunta, estimado lector, es más compleja de lo que parece.

Como es lógico, en casa no es posible conseguir exactamente los mismos beneficios que reporta una inmersión en plena Naturaleza.

Ahora bien, en estos tiempos complicados, de limitaciones perimetrales y restricciones por doquier, cualquier ayuda es buena.

Y por eso hoy quiero compartir con usted una herramienta fascinante.

En realidad, se trata de un mapa. Un mapa increíble.

Pero hablaremos de ello un poco más adelante.

Primero explicaré un poco mejor qué son los baños de bosque y qué reportan para la salud.

Las claves del shinrin-yoku

Algunos investigadores afirman que todo ser humano es “biofílico”.

¿Qué quiere decir esto? Que sentimos un amor innato por la vida, por otros seres vivos, lo que explicaría el sentimiento de felicidad que nos embarga ante cualquier contacto con la Naturaleza.

Hay expertos que van más allá e incluso afirman a que si los jardines y los bosques nos fascinan tanto es porque nos recuerdan a la sabana, ese paraíso en el que nuestros antepasados encontraban todos los recursos que necesitaban.

Pues bien, en este contexto unos investigadores japoneses han hallado que el vínculo con la Naturaleza mejora el funcionamiento del sistema inmunitario e incluso favorece la resistencia frente a las células tumorales. (1)

Fue gracias a estos hallazgos que se acuñó el término “shinrin-yoku” (que se traduce como “baño de bosque”) para una práctica muy simple pero que ayudaría a protegerse de numerosas enfermedades.

Consiste en darse un buen paseo inmersivo por la Naturaleza con tanta frecuencia como se pueda.

Esta práctica reportaría muchos efectos beneficiosos:

  • Promueve la resiliencia, es decir, la capacidad de adaptarse y de superar circunstancias adversas. (2)
  • Podría ser tan eficaz como algunos fármacos de síntesis en caso de depresión. (3)
  • Ayuda a recuperar la movilidad tras haber sufrido un accidente.
  • En casos de autismo ayuda a mejorar la concentración y las relaciones sociales.
  • Permite combatir el deterioro cognitivo y físico vinculado a enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer. (4)
  • Y mucho más.

No en vano cada vez más hospitales cuentan con “jardines terapéuticos” en los que suelen realizarse talleres. Y también se sabe que vivir cerca de zonas verdes reduce la exposición a la contaminación y aumenta las ganas de realizar actividades físicas al aire libre, lo que a su vez incrementa la actividad social y reduce el estrés.

¿Por qué son tan beneficiosos los baños de bosque?

Se cree que los responsables de sus enormes beneficios para la salud son las fitoncidas, unos componentes orgánicos volátiles que las plantas expulsan continuamente para protegerse de los diferentes peligros que las acechan.

El conocimiento de estas sustancias lo debemos al biólogo ruso Boris P. Tokin, quien las identificó en 1928. Desde entonces se han descubierto más de 5.000 tipos de fitoncidas, algunas de las cuales también se encuentran en alimen¬tos como la cebolla o el ajo y en numerosas especias.

Por supuesto consumir estos alimentos ofrece efectos positivos pero, en el caso de los baños de bosque, la mejoría de la salud viene dada por una experiencia sensitiva completa, a todos los niveles.

Y es precisamente por eso que al comienzo de este texto le dije que no es fácil responder a la pregunta de si se puede realizar un baño de bosque en casa.

Lo que está claro es que, aunque no todos, sí se pueden obtener muchos de sus beneficios. Veamos cómo.

Shinrin-yoku en casa

Lo que le propongo es realizar una inmersión sensorial profunda en un entorno natural simulado.

¿Cómo? Trayendo el bosque a su propia casa. Concretamente, evocándolo a través de sus oídos.

Aquí es donde entra el sensacional mapa del que le hablé antes, el cual recoge el sonido de diferentes bosques de todo el mundo.

Es decir, que además de ayudarle a realizar una inmersión en la Naturaleza a través de los sentidos… ¡le permite viajar alrededor del planeta! Más abajo le dejo el enlace para que pueda acceder a él.

Lo único que tiene que hacer es activar una de sus pistas de audio, sentarse cómodamente y realizar respiraciones lentas y profundas mientras se deja envolver por los sonidos de la Naturaleza.

Concéntrese en sus sensaciones momentáneas, en el aquí y el ahora, sintiendo cada parte de su cuerpo.

Imagine el paisaje y el contacto de sus pies con la hierba fresca. El aire azotando suavemente su cara, rozando su piel.

Visualícese caminando tranquilamente, sin rumbo fijo y sin pretensiones. Disfrute de la luz y de los colores y descubra la belleza en la imperfección de las formas.

Puede alargar esta experiencia el tiempo que quiera, por supuesto, pero mi recomendación es que siempre, después de terminar, se tome una buena taza de té, reconfortante y muy favorecedor de la consciencia plena, así como que describa en un pequeño diario su experiencia, a modo de “haiku”. (5)

Un haiku es un poema muy breve que tiene la Naturaleza como protagonista y que, según la tradición japonesa, permite alargar el contacto emocional con ella.

Mi consejo es que, si no quiere lanzarse con unos versos, al menos narre las sensaciones y emociones que haya experimentado tal y como le vengan a la cabeza.

Solo una alternativa

Por supuesto, esta propuesta es solo una alternativa a un buen baño de bosque real. Siempre que tenga la posibilidad, es importante que mantenga el contacto con la Naturaleza, al menos una o dos veces por semana, incluso si solo puede dar un paseo por un parque cercano.

Los beneficios de esa experiencia son inigualables.

Sin embargo, cuando realizar una salida al campo o al parque le resulte imposible, esta práctica inmersiva a modo de “baño de bosque” doméstico le será de enorme utilidad. ¡Sus sentidos y su salud se lo agradecerán!

¡Ah! Aquí tiene el mapa de bosques que le comentaba. Espero que le resulte tan fascinante como a mí.

¡A su salud!