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Algunos analgésicos aumentan las probabilidades de sufrir dolor crónico

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La toma prolongada de analgésicos antiinflamatorios aumenta el riesgo de sufrir dolor crónico. Esta es la conclusión a la que ha llegado un grupo de expertos(1) tras estudiar a fondo los mecanismos inflamatorios que se ponen en marcha al sufrir una herida o lesión.

Generalmente estos mecanismos vienen acompañados de dolor y, por ello, muchas personas intentan aliviarlo con la toma de antiinflamatorios con efecto analgésico. Pero lo cierto es que esto puede acabar siendo contraproducente, ya que esos fármacos están interfiriendo en la natural recuperación del organismo.

Más en concreto, su toma bloquea la acción de los neutrófilos, los glóbulos blancos que forman parte de la respuesta inflamatoria del sistema inmunitario y cuyo objetivo es “preparar” el terreno para que después se repare la zona dañada. Pues bien, la consecuencia de esto es que, al deteriorarse las respuestas inflamatorias naturales, el dolor se prolonga en el tiempo.

De hecho, pruebas de laboratorio han demostrado que ese bloqueo de los neutrófilos puede hacer que el dolor dure ¡hasta 10 veces más de lo normal! Y el seguimiento de 500.000 personas que toman medicamentos antiinflamatorios para tratar un dolor puntual determinó que tenían más probabilidades de volver a sufrirlo entre 2 y 10 años después.

Consejo de Salud en 1 Minuto: Este no es el único caso de remedios que acaban siendo peores que la enfermedad. Lo mismo sucede con un medicamento para el reflujo que, paradójicamente, acaba causando una mayor acidez de estómago. Aquí puede conocer más al respecto.


Fuentes

Marc Parisien, Lucas V. Lima, Concetta Dagostino et al.: “Acute inflammatory response via neutrophil activation protects against the development of chronic pain”. Science Translational Medicine. 2022.


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