Las mujeres que viven en climas más fríos tienen menos riesgos de sufrir diabetes gestacional durante el embarazo, que aquellas que viven en climas más cálidos.

Estas son las conclusiones obtenidas por un grupo de científicos del Instituto de Ciencias Clínicas Evaluativas de Toronto (Canadá), al asegurar que existe una relación directa entre el riesgo de desarrollar diabetes gestacional y el clima. De este modo, las embarazadas que estén expuestas a bajas temperaturas durante el embarazo tienen menos probabilidades de tener diabetes gestacional, en relación con aquellas cuyo embarazo se desarrolla con unas temperaturas más altas.

La explicación se encontraría en la forma en que se generan los distintos tipos de grasa presentes en el organismo, ya que con temperaturas más bajas el cuerpo crea una especie de grasa protectora denominada “tejido adiposo marrón” o “grasa parda”, que permite mejorar la sensibilidad a la insulina.

Para llegar a esta conclusión se analizaron más de 500.000 embarazos de mujeres residentes en Toronto durante 12 años, entre las cuales algunas tuvieron el embarazo cuando el clima era más cálido, y otras cuando era más frío.

Se constató así que la diabetes afectaba sólo al 4,6% de las embarazadas que tuvieron que soportar unas temperaturas extremadamente frías de media (hasta -10º C). Según los autores del estudio, por cada 10º C que aumente la temperatura, hay entre un 6 y un 9% más de probabilidades de acabar desarrollando esta enfermedad.

 

Fuente: Gillian L. Booth, Jin Luo, Alison L. Park, Denice S. Feig, Rahim Moineddin and Joel G. Ray: “Influence of environmental temperature on risk of gestational diabetes”. CMAJ. Mayo 2017.