Una investigación ha demostrado que se emiten más gases contaminantes durante el normal funcionamiento de los motores diésel que durante las pruebas técnicas que se les realizan para certificar cuánto contaminan. Es decir, que generan más dióxido de nitrógeno (NO2) de lo que sus fabricantes dicen.

El estudio ha sido llevado a cabo por la misma ONG que destapó el fraude de Volkswagen a la hora de trucar sus coches para no superar los niveles permitidos de NO2.

El dióxido de nitrógeno genera partículas y ozono responsables de enfermedades cardiovasculares y problemas respiratorios, y según la investigación en 2015 causó 107.600 muertes prematuras en todos los países analizados (Unión Europea, EE UU, China, India, Australia, Brasil, Canadá, Japón, México, Rusia y Corea del Sur).

En el caso concreto de Europa se contabilizaron 11.400 muertes prematuras (el 68% de los fallecimientos a nivel mundial), siendo sólo superado por China, con 31.397 fallecidos.

El estudio también advierte de la necesidad de implantar límites más restrictivos a los fabricantes sobre la contaminación de sus vehículos, pues de lo contrario se estima que en el año 2040 habrá casi 174.000 muertes prematuras en todo el mundo por contaminación de NO2.

Fuente: Susan C. Anenberg, Joshua Miller, Ray Minjares, Li Du, Daven K. Henze, Forrest Lacey, Christopher S. Malley, Lisa Emberson, Vicente Franco, Zbigniew Klimont and Chris Heyes. “Impacts and mitigation of excess diesel-related NOx emissions in 11 major vehicle markets”. Nature. 2017.