Cuando exigimos mejorar la sanidad pública a través de la incorporación de las terapias naturales no estamos hablando de magia, hechizos de curandero o superchería. Nos referimos a productos y tratamientos naturales, eficaces e inocuos que han sido contrastados y avalados científicamente.

Un ejemplo lo encontramos en el reishi (Ganoderma lucidum), un hongo que tiene propiedades beneficiosas para el sistema inmunitario y que resulta de gran ayuda a los enfermos de determinados tipos de cáncer.

¿Podríamos decir entonces, que el reishi es eficaz para los tratamientos contra el cáncer?

Sí. Pero no nos engañemos: una afirmación tan contundente carecería de valor en sí misma y requeriría un acto de fe por su parte.

Sin embargo, un sencillo símbolo numérico al final de la frase es capaz de cambiarlo todo: “(1)”. Porque este número ejerce de certificado de calidad, garantía y veracidad.

Si usted acude a consultarlo, este “(1)” le remitirá al estudio “Ganoderma lucidum (Reishi mushroom) for cancer treatment”, publicado en abril de 2016 por prestigiosos investigadores que trabajan en el estudio de tratamientos naturales contra el cáncer: Xingzhong Jin, Julieta Ruiz Beguerie, Daniel Man-yeun Sze y Godfrey CF Chan.

Sabrá entonces que estos investigadores utilizaron procedimientos científicos en su estudio, y que los basaron en las observaciones experimentales contra placebo sobre 373 individuos enfermos de cáncer. Y cómo, desde el rigor que establece la metodología, se realizaron cinco controles aleatorios sobre la muestra, que ofrecieron los siguientes resultados:

  • Los pacientes a los que se administró extracto de Ganoderma lucidum respondieron un 27% mejor a la quimioterapia y a la radioterapia que aquellos que no lo tomaron.
  • El Ganoderma lucidum incrementó considerablemente sus porcentajes de linfocitos CD3, CD4 y CD8, responsables de la estimulación del sistema inmune.
  • Los pacientes que recibieron el Ganoderma lucidum aumentaron sensiblemente su calidad de vida respecto al grupo de control.

Una vez realizado el seguimiento es cuando podemos decir con total seguridad que el reishi es eficaz para los tratamientos contra el cáncer. Porque, ahora sí, esta afirmación está…

… avalada por la ciencia

Es decir, la investigación científica considera útil y beneficioso para la salud el uso de esta terapia natural como complemento a la medicina convencional en la lucha contra el cáncer.

Pero el del reishi no es un caso aislado. Rigurosas investigaciones científicas independientes avalan la eficacia de las terapias naturales. Es el caso de los estudios del grupo Cochrane, una red mundial e independiente de investigadores, profesionales médicos, pacientes y cuidadores que en los últimos 20 años se ha dedicado a reunir y sintetizar todas las evidencias existentes sobre medicamentos y tratamientos para la salud. (2)

Esta institución ha dejado clara la eficacia de tratamientos tales como:

  • El astrágalo y el cordyceps para tratar las enfermedades renales crónicas. El astrágalo (también llamado tragacanto) es una planta beneficiosa para acompañar a la diálisis (tratamientos convencionales de las enfermedades renales crónicas), ya que contribuye a reducir el exceso de proteínas en la orina (proteinuria) al tiempo que aumenta la albúmina sérica, proteína necesaria para evitar la inflamación y las enfermedades graves del riñón y el hígado. (3)A su vez, otros estudios han confirmado que compaginar este tratamiento médico tradicional (la diálisis) con una preparación a base del hongo Cordyceps sinensis permitiría disminuir la creatinina sérica (señal de problemas en el riñón), además de reducir la proteinuria y aliviar posibles complicaciones derivadas de la enfermedad, como por ejemplo el aumento de la hemoglobina o de la albúmina sérica. (4)
  • El Essiac en el tratamiento del cáncer. Este preparado herbal que la enfermera René Caisse suministraba a sus pacientes ya en 1920 ayuda a aumentar considerablemente la esperanza y calidad de vida. En 1928 el Dr. W.C. Arnold, el Dr. Norich y el Dr. Lockhead realizaron un estudio experimental con ratones en el Christie Street Hospital de Toronto. El resultado del mismo confirmó con rotundidad que, tras 9 días tomando Essiac, el cáncer dejaba de invadir los tejidos. (5)
  • La rosa de damasco y otras plantas para combatir la dismenorrea. Durante una menstruación dolorosa (dismenorrea) se producen calambres debido a la contracción del útero, los cuales suelen tratarse con fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINEs) o con píldoras anticonceptivas. Sin embargo, plantas como la rosa de damasco, la camomila o el eneldo han demostrado ser igual de eficaces que estos tratamientos. (6)
  • El tong-xin-luo, eficaz para la cardiopatía coronaria. La cardiopatía coronaria es la causa principal de mortalidad a nivel global. El cateterismo cardíaco para practicar angioplastia y la colocación de muelles intercoronarios (también denominados “stents”) se considera el tratamiento estándar de la cardiopatía coronaria para mejorar sus síntomas.Sin embargo, el inconveniente principal de esta intervención es la necesidad de repetir el procedimiento debido a la recurrencia del estrechamiento de los vasos sanguíneos del corazón. Estudios previos han indicado que la cápsula de tong-xin-luo, un producto a base de hierbas medicinales chinas, podría ser eficaz para prevenir que vuelva a estrecharse un vaso sanguíneo después de una intervención coronaria (ICP). (7)
  • El yoga contra la epilepsia. El estrés es considerado como un importante factor precipitante de las convulsiones en los casos de epilepsia. El yoga induce a la relajación y la reducción del estrés, reportándose su efecto sobre la electroencefalografía y el sistema nervioso autónomo. Casi la mitad de los pacientes que practicaron sahaja yoga en el marco de un estudio tuvieron una reducción mayor al 50% en la frecuencia de las crisis epilépticas. El yoga cuenta también a su favor con su naturaleza no farmacológica y su aceptación internacional. (8)

Y así podíamos continuar con multitud de sustancias y prácticas naturales cuya eficacia ha sido demostrada científicamente contra infinidad de patologías.

Ahora bien, a través de la sanidad pública…

  • ¿… podemos beneficiarnos de estas terapias naturales avaladas por la ciencia y rigurosas investigaciones médicas?
  • ¿… podemos cuidar y prevenir nuestra salud con alternativas que sabemos que funcionan?
  • ¿…podemos encontrar soluciones naturales y eficaces frente a una enfermedad en la consulta de nuestro médico de cabecera?

La respuesta es un rotundo NO.

Desafortunadamente, las terapias naturales no están incluidas en las prestaciones de la Seguridad Social.

Para tratar de revertir de una vez por todas esta situación, hace unos meses iniciamos una petición para recabar firmas y solicitar a las autoridades sanitarias la incorporación de las terapias naturales, tradicionales y complementarias a nuestra sanidad pública.

Nos dirigimos entonces a todas aquellas personas que creían que esa reforma es necesaria y debe acometerse cuanto antes, porque está en juego la calidad de la atención sanitaria que reciben y, por tanto, su salud.

Hoy ya son más de 30.000 personas las que avalan con su firma nuestra petición de una sanidad pública más completa, saludable y natural. Una cifra que nos llena de esperanza y nos obliga a continuar, con más fuerza e ilusión si cabe, esta “cruzada” en demanda de una mejor salud para todos.

Le animo a que se sume a nosotros y firme ahora esta petición.

Las razones que nos impulsaron a poner en marcha la petición no han cambiado. Y tampoco los argumentos, que son muchos y muy sólidos, a favor de la inclusión de las terapias naturales en nuestro sistema público de salud:

1. La salud es un derecho. La Constitución Española establece el derecho de todos los ciudadanos a la protección efectiva de la salud y a una asistencia sanitaria equitativa, eficiente y de la mayor calidad posible. (9)

En este sentido, la incorporación a la sanidad pública de nuevos enfoques, terapias alternativas y profesionales de otros ámbitos redundaría en un enriquecimiento de la calidad asistencial.

2. Es un mandato de la OMS. En su “Estrategia sobre medicina tradicional 2014-2023”, la Organización Mundial de la Salud (OMS) manifiesta la necesidad de que la medicina convencional y las medicinas complementarias convivan en los sistemas públicos de salud. (10)

Por eso, la OMS insta a los Estados miembros a que:

  • Aprovechen la contribución de las terapias naturales y complementarias a la salud y el bienestar de las personas.
  • Promuevan la utilización segura y eficaz de estas terapias a través de la reglamentación y la investigación.
  • Integren estos servicios en los sistemas nacionales de salud.

Si España es un Estado miembro de la OMS, ¿por qué no seguimos sus recomendaciones? ¿Por qué nos negamos una medicina que se practica en muchos los países del mundo y cuya demanda va en aumento por parte de los ciudadanos?

A día de hoy, estas preguntas no tienen respuesta por parte de las autoridades sanitarias.

3. Están avaladas científicamente. Como hemos visto, la ciencia avala y contrasta la eficacia de las terapias naturales.

Otro ejemplo lo encontramos en la dieta cetogénica y sus propiedades frente a la epilepsia. ¿Sabía que una dieta rica en grasas y baja en carbohidratos permite reducir la frecuencia de las crisis y ataques epilépticos? En un estudio científico, de los 427 niños y jóvenes con epilepsia tratados con la dieta cetogénica se observó una significativa reducción de las crisis en un 85%, de los cuales el 55% quedó completamente libre de crisis epilépticas tras tres meses. (11)

Que las autoridades sanitarias nos priven de terapias naturales avaladas por la ciencia, incluida la dieta cetogénica, es una auténtica sinrazón que debemos corregir.

4. Estas terapias no son excluyentes. En contra de lo que se tiende a pensar, los remedios y terapias naturales no son excluyentes respecto a la medicina convencional, sino que en muchos casos los complementan, mejorando los resultados o paliando sus efectos secundarios.

¿Sabe que el Qi Gong es una gimnasia milenaria que, como complemento a los tratamientos convencionales, ayuda a vencer al cáncer?

La propia directora general del OMS, la doctora Margaret Chan, dice textualmente que “no tiene por qué haber conflicto entre la medicina tradicional y la medicina occidental. En el marco de la atención primaria ambas pueden combinarse de forma armoniosa y beneficiosa, en un sistema que aproveche lo mejor de cada una y compense también sus deficiencias”. (10)

Autoridades sanitarias españolas: no hagan oídos sordos a sus palabras.

5. España continúa ajena a Europa. Está claro que nuestra sanidad pública da la espalda a la medicina tradicional y complementaria. Pero la situación es aún más preocupante si analizamos lo que ocurre en los países de nuestro entorno, con una tradición sanitaria y educativa más avanzada que la nuestra. (12)

En Francia algunas terapias naturales como el yoga o la acupuntura están incluidas desde hace muchos años en las prestaciones del sistema público sanitario.

Y el caso de nuestro país vecino no es algo aislado y extraño. Lo realmente raro es lo que ocurre en España. Y si no, basta con mirar alrededor:

  • ¿Por qué en Inglaterra el sistema nacional de salud gasta 130 millones de libras al año en terapias naturales como el Reiki, la acupuntura o la fitoterapia… y nuestra Seguridad Social no?
  • ¿Por qué en Italia los terapeutas de salud natural están equiparados a los ATS y a los profesionales de enfermería… y en España no?
  • ¿Por qué en Portugal existen leyes específicas de reconocimiento de las terapias no convencionales… y nosotros no las tenemos?
  • ¿Por qué en Alemania se financian programas de investigación para promover el conocimiento de las terapias naturales… y en nuestro país no?
  • ¿Por qué en Bélgica se reembolsa a la población parte de los gastos en terapias naturales como la acupuntura… y en España no?
  • ¿Por qué Suiza ha aprobado en referéndum la reforma que obliga a su sistema de salud a costear tratamientos que utilicen la medicina antroposófica, la fitoterapia o la medicina tradicional china, entre otras… y nuestro país sigue al margen?

Preguntas que, inexplicablemente, tienen como respuesta la desidia, el desconocimiento y la sumisión a la industria farmacéutica de las autoridades sanitarias españolas.

Por eso le invito a firmar la petición que vamos a presentar al Gobierno y a las Comunidades Autónomas. Para que se pongan ya en marcha las acciones necesarias para que se incorporen las terapias y productos de la medicina tradicional y complementaria dentro de la cartera de servicios y prestaciones a los ciudadanos por parte de la Seguridad Social.

Hagamos mejor lo que ya es bueno

Como puede ver, existen argumentos más que convincentes a favor de la incorporación de las terapias naturales a la sanidad pública.

Una sanidad que, a pesar de la inacción de sus dirigentes, goza de muy buena salud.

Tenemos uno de los mejores sistemas de sanidad pública del mundo, y así lo confirman los pacientes que son atendidos y tratados en nuestro país: el 86,3% de los usuarios de atención primaria considera “buena” o “muy buena” la asistencia recibida, el 82,2% lo hace respecto a la atención especializada y el 88,3% también valora así la atención hospitalaria. (13)

Pero la satisfacción del trabajo bien hecho se convierte a veces en una venda sobre los ojos que nos impide superarnos y ver más allá.

Tenemos la obligación de mejorar una sanidad ya de por sí buena incorporando soluciones naturales, complementarias y alternativas a la medicina convencional.

Cuidados naturales

Atiborrarse sistemáticamente de medicamentos, cuando existen alternativas naturales e inocuas ¡no tiene ningún sentido!

¿Sabía que la coherencia cardíaca, una técnica de respiración simple, combate eficazmente los síntomas de la fibromialgia?

¿Que el cardo mariano (Sylibum marianum) protege el hígado de aquellos pacientes que reciben fármacos antidiabéticos para controlar su diabetes?

¿O que existen aceites esenciales que aumentan la calidad de vida de los pacientes hospitalarios?

Cada vez hay más personas en nuestro país que conocen y demandan otras vías para cuidarse y prevenir enfermedades.

Así lo demuestra el hecho de que el 23,6% de la población ha recibido alguna vez terapias naturales, el 13% las ha utilizado en el último año y el 95,4% asegura que conoce alguna de ellas. (14)

Pero no sólo los pacientes reclaman estas terapias, sino que también quienes están más cerca de ellos, los enfermeros, cada vez vuelven más sus ojos a este tipo de cuidados complementarios. Así, 1 de cada 10 enfermeros en España emplea en su ejercicio profesional terapias naturales en el cuidado que presta a sus pacientes.

A veces los datos son fríos. Pero en este caso demuestran la realidad de una sociedad que exige a sus dirigentes y autoridades sanitarias implementar un sistema de salud público que puede y debe ser mejor. La incorporación de la medicina tradicional y complementaria sin duda contribuirá a ampliar la visión de pacientes y sanitarios, y a hacer de la nuestra una sanidad pública más saludable, completa y natural.

Ayúdenos con su firma a cambiar las cosas.

La medicina tradicional y complementaria es un activo para la salud y el bienestar. Y nos ofrece remedios y soluciones que usted tiene derecho a disfrutar y que deberían poder ser prescritos por su médico de cabecera y estar cubiertos por la Seguridad Social.

Podemos seguir ignorándolos, pero con ello su salud no ganaría nada. Por el contrario, es la industria farmacéutica la que obtiene ingresos millonarios, ya que la imposición de la medicina convencional a los pacientes convierte a los fabricantes de fármacos en los grandes beneficiarios y les blinda ante la posible llegada al mercado de productos y terapias naturales.

Nuestro país, como todo Estado miembro de la OMS, tiene la obligación crucial de prevenir, velar y proteger la salud de sus habitantes.

Y si las autoridades sanitarias subestiman e ignoran la eficacia y los beneficios que la medicina tradicional y complementaria puede aportar a nuestro sistema de salud, todos pagamos su irresponsabilidad.

Usted tiene el derecho y el deber de hacerles recapacitar

Con esta petición tenemos la oportunidad de aunar fuerzas para conseguir de una vez por todas que las terapias naturales se incorporen a la Seguridad Social.

Le pido su firma ahora para que entre todos consigamos que se haga caso al mandato de la OMS, a la experiencia recogida por los países de nuestro entorno y a la de tantos pacientes y profesionales que ya se están beneficiando de la riqueza de las medicinas tradicionales y complementarias.

Firme aquí la petición

Todas las opciones a su alcance

Esperamos que usted nunca se vea obligado a permanecer ingresado en un hospital. O a ser tratado de una dolencia grave. O a someterse a una operación quirúrgica seria. Pero estamos convencidos de que, si llega el caso, se sentirá más seguro si además de las bondades de la sanidad pública actual pudiera tener derecho a todas las opciones para ser tratado.

Con la incorporación de la medicina tradicional y complementaria a nuestro sistema de salud público podría beneficiarse de:

  • Productos que incluyen hierbas, material y preparaciones herbarias que contienen como principios activos partes de plantas u otros organismos vegetales.
  • Prácticas que incluyen tratamientos de salud tales como la acupuntura, la aromaterapia y la fitoterapia, entre otras, pero también terapias manuales como el tacto terapéutico, la reflexología podal, el Qi Gong, el Tai chi o el yoga y terapias físicas y mentales como la relajación o las Flores de Bach, entre otras. Todas ellas contrastadas científicamente. (15)
  • Profesionales que prestan servicios de medicina tradicional, complementaria y alternativa a sus pacientes.

Desde la firme convicción de que las terapias naturales y complementarias mejoran la calidad de vida de las personas, le garantizamos que, en el caso de necesitar asistencia sanitaria, con la incorporación de la medicina tradicional y complementaria a nuestra sanidad pública todos salimos ganando.

Necesitamos su firma porque la salud es un bien común y defenderlo es la causa de todos. Con esta petición, tenemos una nueva oportunidad de mejorar nuestra sanidad pública. No la desaproveche.

Firme aquí la petición

Nosotros no somos los únicos que abogamos por la incorporación de las terapias complementarias en la sanidad pública. Muchos profesionales médicos, de enfermería, terapeutas, pacientes y miles y miles de ciudadanos lo reclaman también. (12)

Es evidente que la medicina tradicional y complementaria sí debería estar incluida en nuestro sistema público de salud. Por las siguientes razones:

  • Es una forma de cuidar y tratar enfermedades y, como tal, debe estar al alcance de todos.
  • La salud basada en soluciones naturales y alternativas no está reñida con la medicina convencional.
  • En algunos casos la medicina natural supera los resultados de los medicamentos convencionales y en muchos otros neutraliza sus efectos secundarios.
  • Las terapias naturales y complementarias son también objeto de investigaciones científicas exhaustivas.
  • La OMS aboga por la convivencia de ambas medicinas en los sistemas públicos de salud.
  • La mayoría de los países de nuestro entorno ya incorporaron hace tiempo prácticas de medicina tradicional y complementaria a sus respectivos sistemas nacionales de salud.
  • Su salud y la de los suyos tienen derecho a una visión más amplia.


Firme aquí la petición

No pedimos nada de magia ni superchería, sólo beneficiarnos de terapias naturales que han sido avaladas por la ciencia y que pueden contribuir a hacer de la nuestra una sanidad pública más completa, saludable y natural.