Quizá no le diga nada así de pronto el término disruptores (o alteradores) endocrinos y, sin embargo, desgraciadamente están muy presentes en su vida.

Con ese nombre se define el conjunto muy diverso de compuestos químicos y contaminantes medioambientales que nos rodean por completo, en productos normales y corrientes y también en la alimentación, y que interfieren en el sistema hormonal, provocando daños en la salud.

Nos dañan el sistema nervioso, el hígado, los riñones, producen alergias e intolerancias, sobrepeso, diabetes, infertilidad, cáncer…

Las sustancias químicas sintéticas han ido alterando tremendamente los sistemas en los que se sustenta la vida. En las últimas décadas el hombre ha emitido millones y millones de kilogramos de sustancias artificiales, introduciendo cambios a gran escala en la atmósfera, en los ríos y mares y en nuestros propios organismos.

¿Recuerda el DDT? Es un disruptor endocrino que fue utilizado masivamente como insecticida para el control de plagas, hasta que fue prohibido por su terrible toxicidad en el medioambiente y en la salud de animales y personas. Y el bisfenol A, un disruptor endocrino presente en los plásticos que hasta hace nada también se usaba en los biberones y chupetes, hasta que se prohibió este uso en 2010.

Con esto quiero decirle que la presencia masiva de los disruptores endocrinos es muy reciente en la historia del hombre y que no estamos protegidos frente a ellos, pues lo que hacen las autoridades para protegernos (como prohibir el DDT o el bisfenol A en los biberones) llega muchos años después de los daños que nos están ocasionando.

¿Qué podemos hacer entonces para protegernos? Hay 37 medidas concretas muy sencillas que usted puede llevar a cabo para reducir enormemente su exposición. Las hemos recogido en el soberbio Dossier  “Disruptores endocrinos: los venenos invisibles que alteran a diario nuestras hormonas”, que ha preparado el Dr. Curtay. Le resumo algunas de ellas:

  • Si compra agua en botellas de plástico, evite a toda costa las que vayan marcadas con PVC números 3, 6 y 7. Sólo son seguras las que lleven los números 4 y 5.
  • No compre jamás cosméticos que contengan parabenos.
  • Lave siempre la ropa nueva antes de su primer uso, con el fin de eliminar parte de los retardantes de llama y otros contaminantes que contiene la ropa no ecológica nueva.
  • Las gasolinas de 95 y 98 octanos contienen alrededor de un 1% de benceno. Mientras llega la gasolina completamente libre de este químico, ponga mucho cuidado al repostar de no inhalar los vapores de gasolina (o, mejor aún, evite las gasolineras de autoservicio).

Los disruptores endocrinos han invadido el aire, el agua, los alimentos, los cosméticos, las viviendas, los lugares de trabajo y los medios de transporte. Están por todas partes. Y su impacto diario sobre nuestra salud –al igual que sobre los animales y los ecosistemas- es absolutamente dramático.

Como le decía, este es el resumen de sólo cuatro de las 37 medidas sencillas pero tremendamente eficaces que puede poner en marcha para protegerse usted y su familia. Todas están perfectamente explicadas en el Dossier de mayo, que estamos a punto de enviar a la imprenta.

Por lo tanto, si quiere suscribirse a Los Dossiers (éste será el primer número que reciba como parte de su suscripción) deberá darse mucha prisa y apuntarse hoy 27 de abril antes de las 12 de la noche.

En el Dossier también encontrará detallado qué hacer para deshacerse de la mayor parte de los disruptores que ya se han acumulado en su organismo a lo largo del tiempo. Es un plan de choque sencillo pero muy eficaz. Le aseguro que funciona y su salud lo notará.

Recuerde que para recibir su Dossier (en formato papel) por correo postal en su domicilio debe hacer su pedido hoy 27 de abril antes de la medianoche. Haga clic aquí para poder recibirlo.