Comer manzanas a diario ayuda a proteger el cerebro, mejorando la memoria y, por si eso no fuera suficiente, también previene el envejecimiento. Eso sí, no debe olvidar comerse también la piel, ya que es ahí donde se encuentra la pectina, su fibra natural más interesante. Y muy importante, no olvide lavarla bien antes con agua para eliminar todos los químicos de los pesticidas.

Entre todas las propiedades que ofrece la manzana son las que estimulan el tránsito intestinal las que más interesan, ya que actúa tanto como laxante natural en caso de estreñimiento, como absorbiendo el exceso de agua en caso de diarrea.

Pero además de pectina destaca la presencia de fósforo, metionina y cisteína, que ayudan a prevenir y reducir el colesterol. Y por último, su alto contenido en flavonoides, potentes antioxidantes, permiten prevenir las enfermedades cardiovasculares y hasta el cáncer, así como retrasar el propio envejecimiento.

Todos los estudios que confirman los múltiples beneficios de la manzana señalan que comer una manzana al día es la mejor manera de alejar un sinfín de enfermedades sin tener que recurrir a los fármacos. De hecho, existe un refrán inglés que dice “One apple a day keeps the doctor away” (Una manzana al día mantiene alejado al médico).

Fuente: Barreto R., Francy M.; Ortiz Q., Blanca L.; Restrepo S., Luz P: “Estudio de los efectos de la pectina sobre el metabolismo de lípidos y glucosa (ensayo in vitro). Vitae.