A los numerosos efectos secundarios que puede conllevar la toma de estatinas y de antihipertensivos de síntesis ahora se añade que contribuyen al abandono de los hábitos saludables(1).

Esto preocupa especialmente porque los buenos hábitos son la primera medida que se recomienda en caso de hipercolesterolemia o hipertensión, así como de diabetes, independientemente del tratamiento farmacológico que se prescriba. Pero ¿por qué sucede esto, incluso en personas acostumbradas a practicar ejercicio y seguir una dieta saludable?

La explicación estaría en que los pacientes confían en que los medicamentos van a solucionar su problema de salud y creen ya innecesarias otras medidas como realizar actividad física, seguir una dieta saludable, dejar de fumar o reducir el consumo de alcohol (si solían beber).

 

Fuentes:

  1. Korhonen MJ, Pentti J, Hartikainen J et al.: “Lifestyle Changes in Relation to Initiation of Antihypertensive and Lipid-Lowering Medication: A Cohort Study”. J Am Heart Assoc. 2020.