Las estadísticas sobre la mortalidad de la gripe en España se quedan muy cortas respecto al número real de fallecidos. De hecho, el virus podría ser responsable de hasta tres veces más muertes que las que registran año a año las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Eso es lo que apunta un estudio(1) realizado en Navarra en el invierno de 2016-2017, año este último en el que el INE registró un total de 1.175 decesos provocados por la gripe en nuestro país. A través de análisis postmortem, la investigación demostró que el virus estaba presente en el organismo de hasta el 18% de las personas fallecidas por causas naturales en ese período, si bien solo en el 7% de los casos la gripe había sido diagnosticada antes de la muerte.

Pero los datos no se quedan ahí: en casi la mitad (47%) de las personas de avanzada edad fallecidas durante la epidemia gripal de aquel invierno se encontraron diferentes virus respiratorios. Y solo en el 18% de los casos se trataba del “influenza A” (H3N2), el subtipo de virus de la gripe predominante aquella temporada.

En definitiva, aunque no debe darse por supuesto una relación causal en todos y cada uno de los decesos, estas cifras ponen de manifiesto una gran divergencia entre la incidencia y la mortalidad real y registrada que causan estos virus.

Fuente:

  1. Navascués A, Casado I, Pérez-García A, et al. “Detection of Respiratory Viruses in Deceased Persons”. Spain, 2017. Emerg Infect Dis. 2018;24(7):1331–1334. doi:10.3201/eid2407.180162.