Está decidido: a partir de hoy comeré sano”. Este propósito podría ser mucho más difícil de cumplir de lo que parece, y es que la comida basura genera dependencia y dejar de consumirla provoca serios síntomas de abstinencia.

Así lo confirma un equipo de investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Michigan (Estados Unidos), que recientemente puso de manifiesto una especie de síndrome de abstinencia que acompaña al abandono del consumo de productos industriales altamente transformados(1).

Cambios de humor, ansiedad, antojos, dolor de cabeza, dificultades para dormir… Para poner en evidencia estos síntomas los científicos solicitaron a 231 adultos, los cuales habían abandonado recientemente sus malos hábitos alimenticios, que rellenasen un cuestionario preciso para evaluar cómo se sentían, tanto física como psíquicamente. El test, desarrollado específicamente para el estudio, se elaboró a partir de documentos usados para evaluar los síntomas que acompañan a los procesos de abandono del tabaco y el cannabis.

De acuerdo con las declaraciones de los participantes, los momentos más difíciles se producían entre los 2 y los 5 días siguientes al cambio alimentario; es decir, con un pico de intensidad comparable al observado en el cuadro de dependencia a las drogas. Conocer esto resulta esencial, ya que considerar la comida basura como una fuente de adicción permitiría determinar enfoques mejor adaptados para combatirla eficazmente.

 

Fuentes :

  1. Schulte EM et al. “Development of the Highly Processed Food Withdrawal Scale”. 2018 Sep 15;131: 148-154.