Se llama Arabidopsis thaliana y hasta ahora apenas se tenía en cuenta como planta medicinal. Pero una reciente investigación(1) ha conseguido que entre por la puerta grande de este distinguido grupo, ya que es capaz de detener el crecimiento celular en caso de cáncer de mama.

Lo más sorprendente de este descubrimiento es que la planta no parecía ofrecer propiedades anticancerígenas a priori. Sin embargo, los investigadores descubrieron que si sus hojas son estimuladas con jasmonato (una hormona que segregan algunas plantas como el jazmín para protegerse de los hongos e insectos) se activa un efecto antiproliferativo muy eficaz frente al cáncer de mama.

Confirmaron esto cuando, al aplicar el extracto de sus hojas previamente tratadas en células cancerígenas (cultivadas en laboratorio), esas células cancerosas dejaban de crecer, mientras que las sanas no se veían afectadas. La Arabidopsis thaliana, una planta muy común que crece de manera silvestre en todos los continentes, podría convertirse en el epicentro de nuevos y prometedores tratamientos contra el cáncer de mama.

Fuentes:

1. Moritz Bömer, Imma Pérez‐Salamó, Hannah V. Florance et al.: “Jasmonates induce Arabidopsis bioactivities selectively inhibiting the growth of breast cancer cells through CDC6 and mTOR”. New Phytologist. 2020.