Hace apenas tres meses, coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Cáncer de Mama (19 de octubre), lancé un texto que despertó la polémica entre los lectores de saludnutricionbienestar.com, entre los medios de comunicación y entre la comunidad médica: “Cáncer de mama: la trampa de la detección precoz“. (1)

Decía lo siguiente (copio literalmente):

Mi conciencia me obliga a poner negro sobre blanco y decirle que le están engañando: le están mintiendo sobre la importancia de la detección precoz del cáncer de mama. ¿Le parece exagerado mi tono? Es que la situación lo requiere. Estudios científicos de lo más riguroso y avanzado exponen hoy en día que podría resultar inútil -y hasta peligroso- someterse a pruebas de detección precoz del cáncer de mama. Por lo tanto, es incomprensible que las autoridades sigan financiando campañas a gran escala en favor de la detección del cáncer de mama sin informar al público de la intensa controversia que hay entre los expertos respecto a este tema”.

El drama del sobrediagnóstico

En ese texto, en base a los estudios más punteros (como por ejemplo el informe de Cochrane Collaboration) daba cuenta de los siguientes hechos que ahora le resumo para que los tenga presentes para poder valorar en su justa medida la importancia de lo que voy a decirle después: (2)

  • Las cifras de cáncer de mama son casi las mismas en todos los países occidentales. A lo largo de un periodo de 10 años, 3 de cada 1.000 mujeres mueren por su causa.
  • Durante mucho tiempo se ha creído que la detección sistemática permitía reducirlo, lo que justificaría las campañas masivas de detección precoz.
  • La detección precoz causa importantes daños colaterales que anulan el beneficio e incluso provocan, al final, un aumento del riesgo de morir de cáncer o de enfermedad cardíaca en las mujeres que gozan de buena salud y que se someten a ellas.
  • El objetivo de la detección precoz del cáncer es descubrir los pequeños focos cancerosos en la mama, microtumores que no se pueden ver a simple vista, ni palpándose. Pero no todas estas células cancerosas son peligrosas. La mayoría desaparecen espontáneamente.
  • Este sobrediagnóstico desencadena todo un protocolo de tratamiento inútil en mujeres que gozan de buena salud: tumorectomía (extirpación quirúrgica) o incluso mastectomía (amputación del seno), rayos (radioterapia), quimioterapia… con todo lo que implica en términos de dolor, riesgos, efectos secundarios (aumento del riesgo de muerte por cáncer o enfermedad cardíaca) y traumas psicológicos. En muchos casos en vano.
  • La detección precoz y el consiguiente tratamiento no han implicado una disminución de los casos graves de cáncer ni la muerte por esta causa.

Los comentarios de nuestros lectores no se hicieron esperar (puede verlos si lo desea en nuestra web). Muchos nos felicitaron por nuestra “valentía” al exponer con claridad una información así, tan contraria a lo “políticamente correcto”. Otros fueron críticos con nosotros (como le he dicho, todos los comentarios –a favor y en contra- son públicos y pueden verse en la web).

Los radiólogos alertan: “los beneficios no superan los riesgos”

Pues bien, ¿por qué vuelvo a traer a colación esta información y todos estos datos? Su importancia en sí misma lo justificaría con creces. Pero hay algo más: la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM), acaba de publicar un informe llamado “Recomendaciones de ´no hacer´” dirigida a médicos, radiólogos y pacientes que contiene una lista cerrada de exploraciones radiológicas “que no deberían hacerse”. (3)

En su declaración de intenciones, aseguran que su objetivo es “disminuir el uso de aquellas técnicas obsoletas, de dudosa eficacia y utilidad”. La SERAM asegura que se trata de evitar especialmente “aquellas en las que se reduzcan las dosis de irradiación sobre los pacientes” y “mejorar la calidad y seguridad en el paciente, buscando alternativas menos agresivas y evitando la cascada de pruebas diagnósticas innecesarias”.

Pues bien, ahora llegamos a donde quería llevarle.

La SERAM es muy clara al desaconsejar tajantemente las mamografías para la detección precoz de cáncer en pacientes sin factores de riesgo: “Por el bajo rendimiento diagnóstico, la posible yatrogenia asociada (tanto por la propia prueba como por las que se pueden derivar de ella) y elevado coste (económico y social) no existe justificación para realizar mamografías de detección precoz en mujeres menores de 40 años que no presenten factores de riesgo”.

Para quienes no lo sepan, y para entender mejor el alcance de la afirmación anterior, la yatrogenia (o “iatrogenia”) hace referencia a los daños producidos por los actos médicos, es decir, los efectos negativos en la salud causados por los médicos (en este caso, por la mamografía). Y los radiólogos lo tienen claro cuando se trata de hacer mamografías con carácter preventivo: “los posibles beneficios no superan los posibles riesgos”.

En relación al cáncer de mama, el informe de SERAM informa de otras pruebas que, en otros casos, tampoco hay que hacer. Son las siguientes:

  • NO HACER: Pruebas de imagen para descartar metástasis en pacientes intervenidas de cáncer de mama con intención curativa y que estén asintomáticas. RAZÓN: No sólo suponen una gran carga de trabajo y gasto para los departamentos de imagen, sino que afectan de forma negativa a las pacientes, ya que crea en ellas ansiedad, molestias, realización de procedimientos intervencionistas innecesarios, sobrediagnósticos y sobretratamientos.
  • NO HACER: Pruebas de resonancia magnética de detección precoz en pacientes sin factores de riesgo. RAZÓN: Es una técnica que sólo debería realizarse en las pacientes con aumento de riesgo (por encima del 20%). En la población general presenta más inconvenientes que ventajas.
  • NO HACER: Pruebas de imagen para detectar metástasis en pacientes con cáncer de mama y asintomáticas. RAZÓN. La existencia de metástasis en mujeres con cáncer de mama en estadios iniciales y asintomáticas es muy improbable. La realización de estas pruebas conlleva retrasos en la aplicación del tratamiento, ansiedad en las pacientes, posibles falsos positivos, realización de pruebas invasivas innecesarias como biopsias, sobretratamiento, aumento de la radiación sobre la paciente, etc.

La Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM) menciona también el altísimo coste que todas estas pruebas representan para los sistemas sanitarios. Está claro que para la colectividad suponen un gasto enorme, pero sería dinero bien empleado si sirvieran para algo. Lo que es absurdo es tirar el dinero presentando las campañas de detección precoz del cáncer de mama (y por tanto, las mamografías masivas) como una solución eficaz válida siempre y en todos los casos, cuando esto no es así.

Por supuesto que los métodos de diagnóstico son útiles y recomendables en muchos casos, pero lo que hay que evitar es presentarlos como la panacea, como los grandes aliados de las mujeres que en realidad no son. Más bien al contrario.

La paradoja de la popularidad

“Cuantos más cánceres se descubren gracias a la detección por mamografía, más personas imaginan, de manera errónea, que el diagnóstico les ha salvado la vida, mayor es el número de personas que tienen la impresión de haber ´sobrevivido´ a un cáncer y que a su vez se convierten en defensoras de la detección”.

No puedo estar más de acuerdo con estas palabras. Son del Dr. Anthony Miller, autor de un estudio canadiense de gran alcance (llevado a cabo en casi 90.000 mujeres a lo largo de 25 años), publicado en British Medical Journal, que concluye igualmente desaconsejando abiertamente las mamografías masivas. (4)

El valor de la información

El informe de los radiólogos españoles tiene un enorme valor en su objetivo de desterrar mitos y ofrecer información que ayude a todos (sobre todo a las mujeres) a tomar la mejor decisión en cada momento.

Este documento debería difundirse por toda la población, pero especialmente entre personal sanitario y pacientes, de forma que aumente su interés e inquietud. Se pretende que la toma de decisiones en las pruebas de imagen, decisión final del radiólogo, sea una responsabilidad compartida, con optimización de los recursos disponibles y adaptada a cada circunstancia y situación individual”, dicen el propio informe.

Comparto plenamente la necesidad de informar a las personas sobre todos los asuntos de salud que les atañen (que es precisamente el objetivo de Tener S@lud y de Los Dossier de Salud, Nutrición y Bienestar), así que le animo, si lo desea, a que lea usted mismo el informe.

Parece que la verdad se va haciendo a la luz: es falso que las campañas de detección masiva permiten salvar los senos de las mujeres, pues lo cierto es lo contrario.

Si cree al igual que yo que las mujeres deben conocer los riesgos reales de la detección precoz del cáncer de mama, por favor, difunda este mensaje  en las redes sociales. Muchas gracias.

¿Qué opina del uso y abuso de las mamografías con fines preventivos? ¿El comunidado oficial de la Sociedad Española de Radiología Médica le ha ayudado a replantearse estas prácticas? Le invito a compartir su opinión con el resto de lectores de saludnutricionbienestar.com haciendo un comentario un poco más abajo.

P.D.: En España, debido a la detección precoz a gran escala, cada año son diagnosticadas 22.000 mujeres de cáncer de mama. Muchos son sobrediagnósticos y las mujeres que los sufren son sometidas a tratamientos inútiles, costosos y dañinos.

Fuentes:

  1. Tener S@lud “Cáncer de mama: la trampa de la detección precoz”. 23 de octubre de 2014.
  2. “Screening for breast cancer with mammography (Review)”. 2013. Gøtzsche PC, Jørgensen KJ. Cochrane Collaboration.
  3. “Recomendaciones de ´no hacer´” para médicos prescriptores, radiólogos y pacientes. Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM). 2014. Presentado en enero de 2015.
  4. “Twenty five year follow-up for breast cancer incidence and mortality of the Canadian National Breast Screening Study: randomised screening trial”. Anthony B Miller, Claus Wall,Cornelia J Baines. BMJ 2014;348:g1403 (Published 11 February 2014).