Llegó a nuestros platos hace unos siglos y hoy la patata goza de una imagen positiva, pues se tiende a creer que es tan nutritiva como barata. El problema está en que los estudios científicos recientes desmienten categóricamente sus supuestas propiedades.

Entre las creencias, todavía muy extendidas, encontramos:

  • Que las patatas no son un azúcar lento.
  • Que nos protegen de la diabetes.
  • Que bajan la tensión arterial.

Pues bien, todo eso en realidad no es cierto. Pese a no tener un sabor dulce, la patata posee un índice glucémico (IG) muy elevado que produce con rapidez un pico de azúcar en la sangre después de comerla, seguido de una hipoglucemia reactiva impulsada por una descarga insulínica que de nuevo despierta las ganas de comer. No sólo no protegen de la diabetes, sino más bien todo lo contrario; y a partir de cuatro raciones a la semana, aumentan la presión sanguínea.

¿Significa eso que debe desterrar de su dieta las patatas? Antes de tomar decisiones precipitadas, le recomendaría que echara un vistazo a lo que este mes contamos en Salud AlterNatura. Descubrirá “cuántas” y sobre todo “cómo” tomar las patatas, además de alternativas muy saludables, pues hay tubérculos mucho más interesantes tanto desde el punto de vista nutricional como respecto al índice glucémico ¡que además son deliciosos!

Salud AlterNatura es una nueva y revolucionaria publicación mensual sobre bienestar y soluciones alternativas y complementarias de salud.

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