Una investigación llevada a cabo en la universidad de Yale asegura que el simple hecho de apagar la televisión y optar por leer un libro, ya alarga la vida.

El estudio se llevó a cabo en base a 3.635 personas que fueron divididas en tres grupos atendiendo a sus hábitos de lectura: aquellas que no leían nada, las que leían hasta tres horas y media a la semana, y las que leían más de ese tiempo a la semana.

Comparando estos hábitos con su estado de salud, se llegó a la conclusión de que aquellos que leían hasta tres horas y media a la semana tenían un 17% menos de probabilidades de morir en los siguientes 12 años, mientras que este porcentaje subía hasta un 23% en el caso de las personas que leían más de ese tiempo. De media se constató que los lectores vivían una media de al menos dos años más, comparados con los que no leían nada.

Y es que la lectura está ligada a una mejor salud debido a los numerosos beneficios que produce, entre los que destacan:

  • Reduce el estrés: bastan 20 minutos de lectura antes de irse a dormir para ralentizar la frecuencia cardíaca, lo que a su vez contribuye a un mejor descanso.
  • Mejora la memoria, al aumentar la capacidad cognitiva del cerebro.
  • Favorece la actividad intelectual y estimula la inteligencia emotiva, ya que la empatía se desarrolla más al leer historias que le ocurren a otras personas.
  • Mantiene la mente ágil y fortalece las conexiones neuronales: cada vez que se lee se está obligando al cerebro a pensar, ordenar ideas, recordar e imaginar, lo que permite estimular las neuronas cerebrales y, en consecuencia, mejorar la capacidad intelectual.

Fuente: Avni Bavishi, Martin D. Slade y Becca R. Levy: “A chapter a day: Association of book reading with longevity”: