La estimulación cerebral se ha aplicado de manera pionera para tratar a pacientes con anorexia grave. La prueba tuvo lugar en el Hospital del Mar de Barcelona con cuatro pacientes que padecían este trastorno (3 mujeres y 1 hombre)(1).

Para llevar a cabo el tratamiento se implantaron, por medio de cirugía, unos electrodos en las zonas profundas del cerebro de estos pacientes, bien en el área subcallosa del cerebro, bien en el núcleo accumbens. Estas zonas del cerebro permiten mejorar la respuesta de los circuitos cerebrales que controlan el estado de ánimo, la ansiedad y el mecanismo de motivación y recompensa.

Los pacientes fueron intervenidos hace un año y los resultados hasta la fecha han sido positivos: además de responder bien al tratamiento, la gravedad de la anorexia se ha visto reducida considerablemente. Esto también ha ocurrido con otras patologías asociadas a la enfermedad, como es la depresión y la ansiedad.

Este tipo de cirugía no presenta apenas riesgo y está específicamente pensada para pacientes que se encuentren en el estado más grave de la anorexia, es decir, tras más de 10 años sufriendo la enfermedad y un índice de masa corporal de entre 13 y 16 (por debajo de 16 es considerado delgadez severa), después de que el resto de tratamientos convencionales haya fracasado y existiendo además un alto riesgo de suicidio.

 

Fuentes:

1.     Hospital del Mar successfully uses deep brain stimulation to treat 4 patients with anorexia nervosa”. Joint Neurosurgery Service of Hospital del Mar and Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. 2018.