Un estudio publicado en el Canadian Medical Association Journal asegura que la toma de benzodiacepinas, ansiolíticos (sedantes) de uso común, está asociada a un mayor riesgo de sufrir neumonía cuando se receta a pacientes con demencia, especialmente alzhéimer.

Esta relación resulta aún más peligrosa al constatar que precisamente las benzodiazepinas son los medicamentos que se suelen prescribir a los pacientes con alzhéimer, y además en tratamientos de larga duración.

Ha sido el Centro de Investigación de Atención Geriátrica de la Universidad de Kuopio (Finlandia) el que ha determinado el vínculo existente entre estos medicamentos y la neumonía, en base al estudio de 49.484 adultos que habían sido diagnosticados con la enfermedad de Alzheimer. Tras comparar los pacientes que habían tomado benzodiazepinas con los que no, constataron que su ingesta aumentaba en un 30% el riesgo de padecer una neumonía.

Según los científicos es la naturaleza sedante de las benzodiazepinas lo que incrementa el riesgo de una broncoaspiración de saliva o restos alimenticios que han podido quedar atrapados en la boca durante la cena. El paso de estas sustancias a los bronquios inflama e infecta los pulmones, produciendo neumonía.

Fuente: “Risk of pneumonia associated with incident benzodiazepine use among community-dwelling adults with Alzheimer disease”. Heidi Taipale, PhD Pharm, Anna-Maija Tolppanen, PhD, Marjaana Koponen, MSc Pharm, Antti Tanskanen, Phil Lic, Piia Lavikainen, PhD, Reijo Sund, DsocSc, Jari Tiihonen, MD PhD y Sirpa Hartikainen, MD PhD. Abril 2017.