Hasta ahora creíamos que el CEO mejor pagado en 2015 había sido Sundar Pichai, CEO de Google, con 151,9 millones de dólares. (1)

¡Pues no! Nos hemos enterado de que le han desbancado. En realidad, el CEO mejor pagado el año pasado fue el Dr. Patrick Soon-Shiong, ¡experto en cáncer! (2)

¡¡329,7 millones de dólares!!

Sólo en 2015 ganó 329,7 millones de dólares, lo que equivale al sueldo de cien años de un empresario medio del Ibex 35 y al sueldo de 10.000 años de un trabajador medio occidental.

¿Y qué hace este hombre con sus fabulosos ingresos? “Vive la vida” en California.

El Dr. Soon-Shiong se casó con la actriz Michele B. Chan (que salía en la serie de televisión MacGyver). Es dueño de una parte del famoso equipo de baloncesto de Los Angeles Lakers, que compró al jugador “Magic” Johnson. Tiene cinco mansiones en Los Ángeles, una de ellas con cuatro plantas subterráneas, una sala de cine de tamaño real y más de 2.000 metros cuadrados habitables… (3)

Se codea con la flor y nata de Hollywood y se deja ver en público junto al rapero Will.I.Am (foto inferior), el intérprete de “I like to move it”.

Soon-Shiong
Y eso no es todo. El Dr. Soon-Shiong tiene las bendiciones del Vaticano, pues el pasado mes de abril recibió el “Premio pontificio al visionario clave” (Vatican Key Visionary Award) de manos del Cardenal Ravasi. (4)

Un médico “innovador”… ¿se merece esta distinción?

Después de una pequeña búsqueda en Internet, descubrí que el Vaticano concede este premio como “reconocimiento a los innovadores médicos que cambian el curso de la historia y reducen el sufrimiento a escala global, combinando un pensamiento visionario y una acción real”.

¡Guau! Eso lo explica todo. Si el doctor Soon-Shiong ha “reducido el sufrimiento humano a escala global”, entonces claro que se merece unos cientos de millones de dólares a modo de recompensa, me dije a mí mismo.

Sin embargo, tras recabar algo de información me encontré con una imagen del doctor Soon-Shiong completamente distinta.

1 $ para la investigación… ¡y 99 para el médico!

La empresa del doctor Soon-Shiong que le genera esos ingresos descomunales supuestamente por “investigar sobre el cáncer” no invierte en realidad prácticamente nada en investigación. El verano pasado, dicha sociedad, NantKwest, le pagó 200 millones de dólares a título personal, mientras que tan sólo gastó 3,9 millones de dólares en investigación y desarrollo en el tercer trimestre de 2015. (5)

Al mismo tiempo, compraba acciones a sus accionistas (entre ellos al doctor Soon-Shiong) por un valor de 50 millones de dólares, algo muy inusual para una empresa que supuestamente se dedica a la investigación médica y que todavía no ha llevado a cabo el más mínimo ensayo clínico, ni ha sacado ni un solo producto al mercado…

Puede que esa sea la razón por la que, después de estas extrañas operaciones financieras, las acciones de NantKwest se desplomaron un 40% en el primer trimestre del año, arruinando a los pequeños inversores que habían sido lo bastante ingenuos como para invertir ahí su dinero. (6)

Pero el Dr. Soon-Shiong no es un novato en el terreno financiero. Se hizo rico gracias al Abraxane, un producto lanzado en 2005 que se presentó como toda una revolución contra el cáncer, pero que no es más que un “refrito” (un término vulgar para designar una nueva versión prácticamente igual a la antigua) del viejo paclitaxel.

El paclitaxel fue descubierto en 1960, en una época en la que los investigadores americanos analizaban de forma sistemática todas las plantas conocidas para tratar de encontrar un remedio contra el cáncer.

Hacerse rico aprovechándose de los descubrimientos de otros

Fueron los investigadores del Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos quienes descubrieron por casualidad que las hojas, ramitas y frutas del tejo del Pacífico contienen una sustancia activa contra determinados tumores sólidos.

Por desgracia, esta sustancia (taxol) debía ser disuelta en vehículos especiales para poder inyectarse, lo que planteaba graves problemas de toxicidad. Además, existía en cantidades pequeñísimas y había que talar bosques enteros de este árbol, ya escaso de por sí, para tratar a los pacientes.

Se necesitaron más de treinta años para que el Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos pudiera por fin producir los principios activos del tejo en el laboratorio. A partir de ese momento, la farmacéutica Bristol Myers Squibb lo pudo comercializar con el nombre de Paclitaxel para tratar el cáncer de ovarios, el cáncer de mama metastásico, el cáncer de páncreas y el cáncer de pulmón.

La innovación del doctor Soon-Shiong consistió en asociar a la molécula de paclitaxel una nanopartícula de albúmina con el fin de evitar el uso de disolventes y, supuestamente, mejorar su penetración en el tumor. Y así creo el Abraxane. Esto se presentó a los pacientes y a los investigadores como una “revolución”, lo que le permitió al buen doctor hacerse en un tiempo récord con una fortuna de 13.000 millones de dólares.

¿Pero qué había detrás de todo esto en realidad?

Cáncer: el gran malentendido entre pacientes y médicos

En realidad, el Abraxane sólo es “revolucionario” para los oncólogos más experimentados, que saben que en la mayoría de los casos no se puede hacer prácticamente nada contra el cáncer sólido. De esta manera, cuando a un oncólogo le brillan los ojos al hablarle de un nuevo tratamiento milagroso que prolonga de manera prodigiosa la vida de los enfermos o su período de remisión, es fundamental evitar malentendidos.

Lo que a nosotros, como pacientes, nos preocupa es saber cuándo nos vamos a “curar” o, dicho de otra manera, cuándo podremos retomar nuestra vida normal, como después de un catarro o una gripe.

Pero para el oncólogo, que sabe lo difícil que es tratar un cáncer, esa no es la cuestión: su objetivo es únicamente ralentizar el crecimiento del tumor y alargar el período de supervivencia o remisión de su paciente, a menudo unas semanas o unos meses como máximo. Eso es lo que él tiene en mente cuando habla de un “nuevo tratamiento revolucionario”.

Así, el Abraxane permite aumentar el período medio de supervivencia de los pacientes con cáncer de páncreas de los 6,7 meses a los 8,5 meses. Es decir: si le diagnosticaran hoy un cáncer de páncreas, este medicamento le permitiría morir el 13 de mayo en lugar del 21 de marzo… Esto ocurriría, como es evidente, con todos los efectos secundarios de la quimioterapia, puesto que el Abraxane provoca graves problemas nerviosos en el 17% de los casos, graves problemas en la sangre en el 27% de los casos (neutropenia, que es cuando se produce un descenso importante de neutrófilos en sangre) así como un riesgo de intoxicación letal en el 4% de los casos. (7)

Con respecto al cáncer de mama metastásico, otra de las indicaciones del Abraxane, amplía la tasa de supervivencia de 19 a 23 semanas. (8)

Prolongar el sufrimiento de los enfermos

Esto se puede ver como un avance para los enfermos y como el preludio de una mejoría mayor en el futuro, pero no es más que la historia del vaso medio lleno o medio vacío. Si somos pesimistas (algunos dirán “realistas”), estas cuatro semanas de más, que por lo general tienen lugar bajo los efectos de la morfina, enganchados al gotero, en una cama de hospital, sólo consisten en prolongar de forma cruel la vida de los enfermos, sin proporcionarles ninguna esperanza de que se vayan a curar algún día.

Y todo ello con un coste económico completamente desorbitado para la sociedad, ya que cada año los sistemas de seguridad social dedican más de 1.000 millones de dólares al Abraxane, una suma descomunal que serviría para proporcionar tratamientos naturales a tantas personas… (9)

Pero no, para eso no hay presupuesto.

Medicina y dinero

Mientras el Dr. Soon-Shiong sigue luciéndose entre actores, raperos y jugadores de baloncesto californianos, nosotros nos consolamos recordando que estos líos de dinero no son nuevos en la historia de la medicina… ¡todo lo contrario!

Si los filósofos y médicos de antaño insistían tanto en exigir una buena moralidad en medicina era precisamente porque la tentación de aprovecharse del sufrimiento de los demás para enriquecerse indebidamente siempre ha sido grande.

Así, el primer medicamento de verdad que se utilizó en Europa contra las fiebres, la corteza de quina, que fue traída de Sudamérica por los jesuitas, fue hábilmente explotada por un charlatán inglés, Robert Talbor, que consiguió que el rey Carlos II le hiciera noble y que Luis XIV le diera una pensión anual de 2.000 libras de oro.

Y es que después de comprobar la eficacia de este remedio, a este avispado emprendedor se le ocurrió escribir un libro para denunciar el uso de la quinina y prevenir a la población contra su uso. Recomendaba, en cambio, unos polvos secretos que él mismo fabricaba y que, según decía, sí eran verdaderamente eficaces. Y con ellos de hecho consiguió curar a Carlos II, al Delfín de Francia y a la Reina de España, enfermos de malaria. En realidad, como se descubrió tras su muerte, esos polvos no eran más que… quinina. (10)

Otra planta eficaz traída de Sudamérica en el siglo XVII fue la ipecacuana, utilizada contra la disentería. El doctor Jean-Adrian Helvétius le hizo pagar a Luis XIV mil luises de oro por su “fórmula” contra la disentería, mientras que a él se la suministraba un valiente mercader recién llegado de América que sólo deseaba curar a los enfermos… y que no recibió nada.

Pues eso, nada nuevo bajo el sol.

Fuentes:

  1. “Google’s Sundar Pichai becomes highest-paid CEO in US”. The Guardian. 8 February 2016.
  2. “With $330 Million Award, Doctor Tops Banker in 2015 CEO Pay”. Bloomberg. April 28, 2016.
  3. “Patrick Soon-Shiong’s House In Brentwood: The Billionaire Doctor Demolished Seven Houses To Build One Insane Mega-Property”. Celebrity Net Worth. May 27, 2014.
  4. “Dr. Patrick Soon-Shiong Honored at the Vatican with the 2016 Pontifical Key Visionary Award”. Business Wire. April 29, 2016.
  5. “Soon-Shiong’s NantKwest is spending more on stock buybacks than R&D”. FierceBiotech. Nov 13, 2015.
  6. “Why NantKwest Shares Fell 41% in January”. The Motley Fool. Feb 2, 2016.
  7. Gradishar W; and al. Phase II Trial of nab-pacitaxel compared withé Docetaxel as First –line chemotherapy in patiets with métastatic breast cancer. Clinic.Breast Cancer 2012; 12; 313-321. Alberts DS and al/ Phase II trial of bab-pacitaxel in the treatment of recurrent or persisten advanced cervix. Gynecologic Oncology 2012: 127; 451-455
  8. “Abraxane Sales Are Lower than Expected in 3Q15”. Market Realist. Nov 9, 2015.
  9. Walter Sneader, Drug Discovery, ediciones Wiley 2005, pag. 35.