La apoptosis es el principal mecanismo de defensa del organismo frente al cáncer, ya que induce a que las células dañadas se suiciden. De ahí que muchas investigaciones estén tratando de desarrollar un sistema que permita controlar y aumentar su efectividad en beneficio del paciente. Y se han producido importantes avances.

De hecho se ha descubierto(1) que, cuando los niveles de la proteína conocida como TP53INP2 son altos, en las células cancerígenas la apoptosis se acelera provocando con ello la muerte de más células tumorales. Por el contrario, si su nivel es bajo, las células tumorales son más resistentes a ese mecanismo.

Este descubrimiento supone un gran paso en la investigación frente al cáncer, ya que ahora los oncólogos sabrán con antelación si el tratamiento anticancerígeno que se va a llevar a cabo será realmente efectivo (si hay altos niveles de TP53INP2) o si sería recomendable buscar otra alternativa más favorable al paciente (cuando los niveles son bajos).

Fuentes:

  1. Saška Ivanova, Mira Polajnar, Alvaro Jesus Narbona‐Perez et al.: “Regulation of death receptor signaling by the autophagy protein TP53INP2”. EMBO Journal. 2019.