Tras un infarto de miocardio la ingesta de 4 g de omega 3 (EPA y DHA), presente en el pescado o en complementos nutricionales, ayuda a que el corazón cicatrice más rápidamente y se contraiga mejor.

 

Esta es la conclusión obtenida de un estudio realizado por investigadores del Hospital Brigham and Women’s de Boston(1), en base a 358 estadounidenses que habían sufrido un infarto agudo de miocardio y que fueron divididos en dos grupos: la mitad tomó 4 g diarios de omega 3 durante seis meses, mientras que la otra mitad tomó placebo durante el mismo periodo de tiempo.

 

El grupo que tomó el omega 3 redujo significativamente el riesgo de insuficiencia cardíaca, en comparación con el que tomó el placebo, lo que confirma los beneficios del omega 3 tras haber sufrido un infarto. Y en ese caso, los complementos alimenticios son ideales para garantizar un aporte regular y de calidad.

 

Fuentes:

Mayor S. “Fish oil omega 3 fatty acids improve heart muscle recovery after MI, trial shows”. BMJ 2016 Aug 1; 354: i4240.