La fibrilación auricular supone la arritmia cardíaca más común y afecta a más del 4% de los españoles mayores de 40 años. Ahora un equipo de científicos(1) señala que esta patología (y su recurrencia) podría predecirse a través de un simple análisis de sangre, gracias a la presencia de tres moléculas (CITP, MMP-1 y PICP).

Y es que si en dicho análisis se observa que los niveles de estas tres moléculas son anormales, significa que hay riesgo de sufrir fibrilación auricular. Para llegar a esta conclusión contaron con 392 pacientes afectados por una fibrilación auricular, 150 de los cuales ya habían sido operados para someterse a una ablación cardíaca, una de las principales técnicas para corregir este problema. Consiste en la interrupción de los circuitos intracardiacos responsables de las arritmias a través de la introducción de electrocatéteres en el sistema venoso.

Observaron así que aquellos pacientes que tenían un nivel bajo de las moléculas CITP/MMP-1, además de una alta concentración de PICP, tenían más riesgo de padecer fibrilación auricular, así como de que esta reapareciera tras haberse sometido a la operación. Por tanto, estas tres moléculas permitirán precisar un mejor tratamiento y seguimiento de los afectados por esta patología.

 

Fuentes:

  1. Susana Ravassa, Gabriel Ballesteros, Begoña López et al.: “Combination of Circulating Type I Collagen-Related Biomarkers Is Associated With Atrial Fibrillation”. Journal of the American College of Cardiology. 2019.