Un equipo de investigadores ha demostrado que consumir té negro ayuda a reducir el número de las bacterias intestinales que están asociadas con la obesidad.

Hasta ahora ya se había confirmado científicamente que los polifenoles del té verde que eran absorbidos en el intestino delgado permitían modificar el metabolismo hepático y de este modo reducir el riesgo de obesidad. Pero se creía que el impacto metabólico del té negro era menor debido a que los polifenoles presentes en esta bebida eran sustancias demasiado grandes como para que el intestino pudiera absorberlos.

Sin embargo, el nuevo estudio ha señalado que lo que hacen estos polifenoles del té negro es incentivar el crecimiento bacteriano y la producción de ácidos grasos de cadena corta, los cuales actúan a nivel del hígado.

Para probar la eficacia del té negro se realizó un experimento con ratones, a los que sometieron a dietas de diverso contenido en grasas y azúcares durante 4 semanas. Observaron así que aquellos ratones que habían seguido una dieta rica en grasas pero acompañada de los extractos tanto del té verde como del té negro, tenían el mismo peso que aquellos ratones que sólo siguieron una dieta baja en grasas.

 

Fuente: Susanne M. Henning, Jieping Yang, Mark Hsu, Ru-Po Lee, Emma M. Grojean, Austin Ly, Chi-Hong Tseng, David Heber, Zhaoping Li: Decaffeinated green and black tea polyphenols decrease weight gain and alter microbiome populations and function in diet-induced obese mice. European Journal of Nutrition. Septiembre 2017.