El grafeno, un material increíblemente ligero y compuesto por carbono puro, se ha convertido en todo un filón para las nuevas tecnologías, también las orientadas hacia la salud. Uno de los últimos ejemplos es el sensor que ha creado el Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) de Barcelona para medir aquellas constantes vitales que conviene controlar especialmente mientras se hace ejercicio(1).

De momento se ha desarrollado el prototipo, en forma de parche flexible y transparente que se adhiere a la piel. A través del contacto los diferentes sensores que incorpora miden las pulsaciones, el nivel de hidratación, la respiración, la temperatura corporal y la saturación del oxígeno, de modo que el usuario sabe inmediatamente si necesita rebajar la intensidad o beber más agua, por ejemplo.

El aviso llega a través de una señal de alarma que logra evitar, a fin de cuentas, los riesgos que puede implicar la práctica de deporte. Y es que este dispositivo de grafeno permite controlar incluso el nivel de oxígeno al que se está expuesto en todo momento, algo que resulta vital si se está practicando, por ejemplo, escalada en altura.

Este nuevo prototipo mejora otros modelos anteriores, que medían parámetros biológicos bastante más básicos y que, además, no estaban hechos de grafeno, un material 200 veces más resistente que el acero y extremadamente ligero (se calcula que una lámina de un metro cuadrado pesa únicamente 0,7 mg).

 

Fuentes:

  1. Graphene Flagship. Mobile World Congress 2019. Febrero, 2019. Barcelona.