Por regla general las heridas que se producen en la piel tardan unas pocas semanas en curarse completamente. Sin embargo, en algunas situaciones los mecanismos de regeneración de las células epiteliales no funcionan correctamente, lo que ocasiona heridas crónicas (úlceras).

El tratamiento habitual para las úlceras, dados esos problemas de regeneración, consiste en realizar injertos de piel; y si las heridas son de gran tamaño, es necesario recurrir a un cultivo celular del paciente en cuestión para obtener así suficiente piel con la que realizar los injertos.

Conscientes de esta situación y de la necesidad de desarrollar nuevas estrategias terapéuticas, un equipo de investigadores ha estudiado la posibilidad de regenerar la piel directamente, es decir, in vivo, sin necesidad de realizar injertos de piel(1). Para ello bastaría con aumentar el número de células madre de la piel en las heridas, reprogramando al mismo tiempo el funcionamiento de las células que abundan en las heridas.

De este modo se podría generar tejido epitelial in vivo utilizando las células de las heridas, lo que resulta especialmente interesante si se tiene en cuenta que la capacidad regenerativa de la piel disminuye con la edad o si empeora el estado de salud del paciente.

 

Fuentes:

  1. Masakazu Kurita, Toshikazu Araoka, Tomoaki Hishida et al: “In vivo reprogramming of wound-resident cells generates skin epithelial tissue” Nature. 2018.