El mal uso de internet y otras tecnologías supone un grave problema de salud. Así lo asegura la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha señalado la necesidad de identificar y comprender los problemas asociados a este mal uso, ante el que todavía existe una gran falta de información.

Y es que las investigaciones que tratan esta problemática suelen centrase en problemas muy concretos, como por ejemplo los trastornos de comportamiento debido al abuso de los juegos en línea. Sin embargo, recientemente han aumentado otras patologías, y entre ellas un ejemplo muy acusado es el del trastorno obsesivo compulsivo (TOC) desencadenado por la necesidad de consultar constantemente las redes sociales.

Para abordar esta problemática es necesario atender a los procesos biológicos, psicológicos y sociales que se encuentran detrás del mal uso de la red. De ahí la necesidad de priorizar la investigación para identificar los perfiles que corren mayor riesgo, además de desarrollar nuevas propuestas de actuación, incluyendo medidas para que la propia sociedad pueda afrontar este problema de salud.

 

Fuente:

  1. “Manifiesto para una red de investigación europea sobre el uso problemático de Internet”. European Neuropsychopharmacology. 2018.